Reseña: ‘La ladrona de vestidos’ de Natalie Meg Evans

laladronadevestidosLa ladrona de vestidos de Natalie Meg Evans. Lumen, 2014. Traducción de Ana Mata Buil. Tapa blanda con solapa, 616 pp., 21,90 €. También en ebook.

Por Carmen F. Etreros.

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La ladrona de vestidos nos cuenta la historia de una original  joven Alix que acaba de llegar al París de los años 30 y que quiere entrar en el mundo de la moda. Gracias a su abuela, una viuda judía con la que vive en París, ha conseguido un trabajo de telefonista pero su gran ilusión es diseñar ropa para las mujeres de clase alta de París. “Un día, las damas envueltas en pieles de zorro vendrán a mi tienda y me suplicarán que les permita comprar mis diseños”, nos cuenta en las primeras páginas la protagonista.

Pero las cosas son complicadas y la amenaza nazi es una sombra constante para su abuela y para ella que viven con miedo pensando en que pueden venir a buscarlas, y Alix se tendrá que conformar con su trabajo de telefonista durante los primeros meses en la ciudad. Al mismo tiempo Alix se dedica a copiar patrones y estampados normalmente de complementos como pañuelos o bolsos, para su amigo Paul que los vende a los que se enriquecen vendiéndolos para las mujeres americanas. En América la moda francesa causa sensación entre las mujeres y las tiendas.

Todo parece que no va a cambiar para Alix pero un día le sale la oportunidad gracias a un contacto de Paul de entrar como aprendiz en una de las mejores casas de moda: Maison Javier. Pero para ello Alix se compromete a copiar para los falsificadores una colección de Maison Javier. Todo para que Paul y ella obtengan el dinero suficiente para sacar a su familia adelante. Alix se debatirá entre su pasión por la moda y el diseño y la necesidad de sacar a su familia y la de Paul de una existencia triste y miserable.

El argumento de la novela está bien estructurado y la autora dosifica muy bien la acción para mantener la atención de los lectores. Buen ritmo narrativo lineal que combina con numerosos flashback.  Narrada en tercera persona la novela logra enganchar a los lectores gracias a su inteligente dosificación de la intriga desde las primeras páginas. La obra combina historia, intriga y amor que son tres componentes a destacar. También es un acierto las dos tramas: la principal la historia de Alix y la secundaria las investigaciones del periodista Verrian. Ambas tramas convergen en la novela en un buen desarrollo narrativo.

Además se nota que la autora ha realizado una amplia labor de documentación sobre la vida y la sociedad del París de los años 30, las costumbres sociales de la clase alta y de la clase de la ciudad y en particular del funcionamiento de las casas de moda de la época.

Los tres personajes principales Alix, Paul y Verrian están bien trabajados por la autora y los diálogos bien estructurados. Además novela cuenta con toda una serie de personajes secundarios como la abuela de Alix Memé que añaden mucha información del pasado familiar a la trama principal.

La autora nos propone un viaje con la joven Alix por las calles parisinas donde trabajaban Chanel, Lanvin y Hermès. Un mundo de texturas y colores que ahora solamente se pueden evocar desde el recuerdo.

Natalie Meg Evans es una autora británica de novela histórica. Después de algunas incursiones en el mundo del arte, la interpretación y las relaciones públicas, decidió dedicarse a escribir desde su casa rural del este de Reino Unido, que comparte con su esposo. Premiada por la Asociación de Novelistas de Reino Unido, es también autora de Una temporada enredada y En algún lugar son las seis.

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