Relato: ‘En ambos lados del charco’ de María Álvarez

Keatingde María Álvarez. Ganadora de la V edición www.excelencialiteraria.com

 

<<Sólo al soñar tenemos libertad; siempre fue así>>. Tenía razón el profesor Ketaing aquella mañana en la que plantó la semilla poética en sus alumnos y en muchos de los espectadores de El club de los poetas muertos. Años después, el famoso club ha dejado paso al de los vivos bajo el mismo fundamento, el de la libertad de mente. A día de hoy,  la cueva de encuentro tiene nombre propio: Internet. Lo que no varía es el orgullo de pertenecer a este gremio literario.

Thoureau dijo que la mayoría de los hombres llevan una vida de silenciosa desesperación, cita perfecta para reflejar la frialdad con la que el mundo informático ha ido absorbiendo poco a poco la calidez humana. Sin embargo, ha sido precisamente esta deshumanización individual la que ha permitido provocar un ciclo de retroceso para volver a la escritura personal.

La poesía mediática supone una importante metamorfosis lírica. Tal vez, debido a las circunstancias generacionales, en los últimos años se ha producido un claro boom poético en la web. Las redes sociales son sólo excusas juveniles para exaltar el yo individual, imprescindible para despertar al poeta.

<<Les contaré un secreto: no hacemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería… Son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana, pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor… nos mantienen vivos>>. Me sirvo de estas otras palabras de Keating para describir el rayo de luz que supone la lírica en el caótico universo informático. Sirvan como ejemplo Luna Miguel y David Meza.

Entre todos los poetas postnoventistas nacidos en la era de Internet, he decidido centrarme en ellos porque ambos son amigos, veinteañeros, colaboradores y creadores de diferentes medios de difusión, a pesar de encontrarse a diferentes orillas del charco.

El mexicano y la española dan mucho de qué hablar por la calidad de sus introspecciones públicas. Hay quien piensa que el poeta joven debe esperar a estar curtido y demostrar cierta madurez para comenzar a publicar. No obstante, ellos muestran su desacuerdo con esta afirmación a través el trabajo diario de sus respectivos blogs. Alegan que el novato toma experiencia y soltura con la escritura cuando se obliga a trabajar. Los blogs son una buena  herramienta para conseguir ese progreso.

Luna Miguel, redactora en Play Ground y en la Editorial del Gaviero, comenzó a publicar sus poemas en 2001. En 2010 vio la luz su primer libro Estar enfermo. <<El poeta es una bella sanguijuela que de todo se alimenta>>, afirma la autora mediática, al tiempo que reconoce que no sabe si inclinarse por el papel de poeta, periodista o bloguera. El dominio de las redes digitales y analógicas le permite formar un club de poetas vivos, verdadera comunidad de jóvenes escritores que comparten pensamientos y creaciones alejadas y cercanas a la literatura clásica.

Si alguien resalta por la lectura enredada de sus escritos, es David Meza. Este joven escritor mexicano (1990), colaborador en Cata Editores, ofrece en su primer poemario El sueño de Visnú su característica forma de redactar. Apelotona el texto de una manera tan musical que, con su dominio lingüístico, consigue provocar la belleza en la disonancia fonética. Si a este enredo verbal se le añade la escasez de signos de puntuación y de párrafos, no encontramos ante una antiescritura lírica que nos transporta a un mundo paralelo.

María Álvarez
María Álvarez

El surrealismo de André Breton plantea una característica cercana al efecto que buscan y producen ambos poetas: la colisión de realidades contrarias y la asociación entre sueño y realidad. La poesía como ordenamiento del caos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: