Relato: ‘Los recolectores de tiempo’ de Pilar Zhang Qiu

Tiempo

 

De Pilar Zhang Qiu. Ganadora de la X edición www.excelencialiteraria.com

Cuenta la mitología griega que existió una época gobernada por titanes, una nueva raza de dioses liderada por Cronos, titán de la primera generación. En la legendaria edad dorada no había leyes ni reglas: los hombres hacían lo correcto y no existía la inmoralidad. Pero esa paz duró poco. Tras la Titanomaquia (guerra entre los titanes de dos generaciones), Cronos fue derrocado por Zeus y sus demás hijos y, llevados por el resentimiento, le mantuvieron preso en el Tártaro.

Aquel que había creado el tiempo y a la humanidad permanecía inmóvil en lo más profundo del Inframundo, sin salida alguna excepto por una brecha que le conectaba con el mundo de los hombres.

Al fin se le ocurrió a Cronos una manera de escapar. Aun sabiendo que desataría la codicia y el caos entre su serena creación, el anhelo de libertad y venganza fueron mayores. Así fue como sobre el universo conocido se derramaron miles de esferas relucientes, portadoras de aquello que solo Cronos podía controlar: tiempo.

Algunas se partieron debido al golpe, cayendo en las aguas, que pasarían a llamarse «Fuente de la juventud». Otras, con menos suerte, desaparecieron en abismos de donde ningún ser vivo puede volver. Sólo aquellas que aterrizaron en tierra firme, fueron recolectadas por hombres y mujeres, adultos y niños.

Cuando aquellos seres mortales comprendieron el poder que les otorgaban las esferas, sembraron el caos. La avaricia se apoderó de todos aquellos que bebieron su contenido, arrebatándoles el raciocinio de sus miradas.

Poco a poco las esferas fueron agotándose. Entonces, gran parte de los pobladores del mundo emprendieron un viaje al Tártaro con el fin de alargar sus vidas.

Trescientos años estuvo la humanidad cegada, incapaz de ver aquello que era evidente. Miles de almas se perdieron en el intento de alcanzar Tártaro. Aquellos que consiguieron volver, lamentaron por el resto de sus días la pérdida que había supuesto el viaje: todo el tiempo que no habían disfrutado, los aniversarios que habían pasado por alto, las caricias que no recibieron sus seres amados…

Pilar Zhang Qiu
Pilar Zhang Qiu

Cuando el último recolector de tiempo volvió a su hogar, el mundo experimentó un giro: Cronos volvió a ser vencido, pero no por Zeus sino por el disfrute, por parte del hombre, de cada momento, aunque no volvieran a repetirse jamás.

Los sabios comenzaron a predicar que si una persona no es capaz de sacarle todo el partido a cada instante, no merece ni un segundo de regalo.

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