Reseña LIJ: ‘El misterio del timbre’ de Begoña Oro

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El misterio del timbre de Begoña Oro. Ilustraciones de Dani Montero. Editorial SM, col. Barco de Vapor, Serie La pandilla de la ardilla, 2015. Rústica, 56 pp., 7.50 euros. 

 

Por José R. Cortés Criado.

Un grupo de alumnos de un centro educativo forman esta pandilla singular. Sus integrantes son Nora, niña algo tímida a la que le encanta la naturaleza y la lectura; Aitor, un aventurero al que le gustan los libros, la música y los versos;Irene, algo nerviosa aunque menos que Aitor a la que le gusta el fútbol, la velocidad y las sumas; Ismael, comedor de piruetas, amigable, olvidadizo y tranquilo; y Rasi, la ardilla que da nombre a la pandilla.

Elisa, la encargada de casi todas las tareas no educativas del colegio, entre otras muchas cosas toca el timbre que indica sobre todo el inicio del recreo y la finalización de la jornada. Elisa permitía a los alumnos   que pulsasen el timbre cuando era la hora de iniciar o finalizar el recreo.

Cierto día nada más comenzar las clases tras el recreo, volvió a soñar el timbre y, tanto alumno como profesores se sorprendieron por lo anómalo del caso. Comenzaron las sospechas, la conserje no fue, unos alumnos culpaban a otros y mientras discutían volvía a sonar, incluso sospecharon de la ardilla, pero cuando fueron a buscarla dormía como un lirón.

El día fue muy ajetreado hasta que se descubrió a la culpable, que lo único que pretendía era que sus amigos pasasen más tiempo en el recreo para poder disfrutar de su compañía. Diego, el maestro, tuvo una idea, llevar a clase a Rasi que, además, le ayudaba en las explicaciones; desde entonces el tiempo de clase pasaba volando para toda la pandilla.

Una buena historia de niños que desde su óptica intentan descubrir un misterio muy importante para ellos, ya fuese un fantasma o persona traviesa que incumplía las normas.

Al final hay una lección para todos, debemos decir la verdad y ser responsables de nuestros hechos. Al final se pide a los integrantes de la pandilla que cuenten cuándo dijeron alguna vez que no habían sido los autores de algo que sí hicieron.

Las ilustraciones ocupan todo el papel y sobre ellas se imprime el texto, son atractivas a los ojos del lector y cargadas de expresividad.

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