Reseña LIJ: ‘Las mascotas del mundo transparente’ de Jose María Merino

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Las mascotas del mundo transparente de Jose María Merino. Ilustraciones de Júlia Sardà. Nocturna Ediciones, Literatura Mágica, n.° 19,  2014. Rústica con solapas, 116 pp., 10,00 €.

 

Por José R. Cortés Criado.

 

Una simple canción infantil sin sentido: “Pimpineja, la mano la coneja. Pasó por allí vendiendo sal. Sal menuda pide pa la cuba; cuba de barro pide pa al caballo; caballo morisco pida pa al obispo; obispo de Roma tapa la corona, ¡que no te la vea la gata rabona!”, tiene consecuencias insospechadas para el joven descreído que no hace caso de la criada de casa que le rogó de mil maneras que no repitiese ese conjuro porque le traería consecuencias nefastas de mano del diablo.

El joven protagonistas nos cuenta en esta novela, narrada en primer persona, lo que le sucede desde que inicia los juegos infantiles con su hermana pequeña hasta su regreso a casa tras pasar por un mundo extraño de paredes trasparentes y seres nunca vistos.

Y es que el chico canta antes de acostarse, una vez desnudo, el trabalenguas y cuando reacciona está con otras tres personas que se cubren con mantos de colores en una habitación transparente con un espacio para el aseo y un grifo por donde llegan los alimentos.

Tras entablar conversación con los otros descubre que se encuentra en un lugar donde es observado por seres en forma de prismas de cuarzo; también nota que son transportados a otro espacio donde muchos seres poliédricos y cristalinos los observan y son mezclados con otros personajes extraños; de entre todos esos seres destaca una especie de araña gigante que se comunica con los humanos y tiene una capacidad intelectual muy alta.

Así llegan a descubrir que son mascotas que entretienen a sus poseedores, los cuales les piden que hagan cosas para su diversión. Tres humanos y la araña intentan hacerles saber que ellos son superiores al resto de seres extraños porque razonan, para ello elaboran una estrategia y cuando creen que han demostrado su valía se rebelan exigiendo otro trato, quieren ser libres y se sienten con derecho a ello, pero son castigados sin ducha ni comida hasta que vuelven a ser mascotas simpáticas y entretenidas.

Menos mal que la araña con un nivel matemático extraordinario, su civilización no se basa en la palabra, sino en los números; logra descifrar la clave para que cada uno vuelva a su mundo; esos mundos paralelos que el autor da por sentado que existen y que son habitados por seres con distinto nivel de desarrollo mental.

Una obra entretenida y llena de misterio que hará pasar un buen rato a los jóvenes lectores, basada en principios razonados y explícitos para justificar esa insólita situación en la que viven los seres humanos que se creían superiores en capacidad intelectual a cualquier otro ser viviente.

José María Merino da muestra de su buen hacer narrando con suma sencillez una extraña historia que nadie duda que pueda ser verosímil.

 

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