Relato: ‘Un lápiz y un cuadernillo’ de Ester Torres Chiscano

lapiz

 

De Ester Torres Chiscano. Ganadora de la V edición de www.excelencialiteraria.com.

 

Lo miraba como si aquella fuera la última vez. Habían sido muchos los lápices que habían pasado por sus manos durante aquellos años. Desde que decidió ser escritor, el lápiz había sido su mejor aliado. Ni siquiera el ordenador o la tablet consiguieron sustituir al humilde trozo de madera con su punta de grafito.

El escritorio donde trabajaba casi siempre se encontraba despejado porque apenas necesitaba un par de libro donde fijar su mirada, para que la inspiración floreciera. Pero hacía semanas que el polvo se acumulaba en los rincones. Y debajo del polvo, las ideas que desde siempre le habían acompañado. Sus personajes parecían haberse quedado congelados por la falta de luz y de calor que llenaban sus historias. El tiempo, que siempre había corrido de su parte, ahora, cuando más lo necesitaba, parecía galopar a tal velocidad que las horas que dedicó a gastar sus lápices habían muerto.

Sólo podía esperar. Por experiencia, sabía que aquellas esperas no eran inútiles, que muchas de sus historias se resolvían cuando los personajes aguardaban pacientemente, cuando no se rendían en el campo de batalla o cuando esperaban a que terminase la guerra y, así, miles de historias de final feliz.

Ester Torres
Ester Torres

Cambió el lápiz de mano y pensó que al igual que todas esas historias, la suya también tendría un final, pues él también se encontraba en un campo de batalla, portando una armadura, pesada pero necesaria para ganar el combate, una lanza, un escudo, una antorcha para ver el camino… Cerró los ojos y se imaginó entre sus páginas, como un personaje más. ¿Cómo lograban avanzar campo a través cuando ni siquiera sabían por dónde ir? ¿De qué lugar les llegaba la esperanza? Porque sus personajes nunca se rinden sino que siguen las pisadas de su autor.

Recordó que todo guerrero lleva en su bolsillo una libreta. Entonces abrió uno de los cajones de su escritorio, sacó un cuadernillo y comenzó a escribir.

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