Libros del Zorro Rojo publica ‘Caza de conejos’ de Mario Levrero

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«Con la piel del conejo, convenientemente curtida, nos fabricamos guantes sedosos para acariciarnos el cuerpo desnudo en nuestra soledad. Nuestros niños juegan a las bolitas con los ojos. Los dientes de conejo son maravillosas cuentas para los collares y pulseras de nuestras mujeres. La carne la comemos. Con las tripas, fabricamos cuerdas para nuestros instrumentos musicales; nuestra música es profunda y triste. El esqueleto del conejo lo forramos con felpa blanca, y en el interior colocamos un mecanismo movido a cuerda: son juguetes que imitan a la perfección los movimientos del conejo. Los domingos vendemos estos juguetes en la feria y con el dinero podemos comprar balas para nuestras escopetas de cazar conejos».

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Pero para explotar tan escurridizo animal hay que internarse en el bosque de la imaginación, capitaneados por idiotas y armados de tanques, disfraces, anzuelos y zanahorias. Y nada garantiza el éxito.

La rama, al igual que el inolvidable personaje de Collodi, decide seguir su propio camino, y así comienza la aventura, convertida en una fábula del bien y del mal; una historia de errores y enmiendas, en la que ceder a los caprichos o resistirlos tiene consecuencias. Recorrer las páginas de este libro es lo más parecido a ver una película muda de vibrantes escenas, que nos conmueven como si sonase dentro de nosotros una música polifónica e incluso épica.

Durante más de tres décadas, y a pesar de haber publicado una docena de libros, Mario Levrero (Montevideo, 1940-2004) fue un escritor casi secreto, venerado por un selecto pero reducido grupo de lectores. A su muerte fue por fin descubierto por los grandes grupos editoriales, que lo reconocieron como uno de los latinoamericanos más notables de la segunda mitad del siglo xx e hicieron por primera vez circular su obra en todo el ámbito de nuestro idioma.

cazadeconejos2Mario Levrero es autor de las novelas La ciudad, El lugar, París (que conforman la llamada «trilogía involuntaria»), Nick Carter se divierte mientras el lector es asesinado y yo agonizo, Fauna/Desplazamientos, Dejen todo en mis manos, El alma de Gardel, El discurso vacío, Ya que estamos, La Banda del Ciempiés y La novela luminosa. Y de los siguientes libros de relatos: La máquina de pensar en Gladys, Todo el tiempo, Aguas salobres, Espacios libres, El portero y el otro, Los carros de fuego.

 

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