Daniel Hernández Chambers

“El secreto de Enola lo puede disfrutar un lector de 9-10 años y también otro de 110”.

 

Por Carmen F. Etreros.

 

Charlamos esta mañana calurosa de junio con el escritor Daniel Hernández Chambers que acaba de ganar con El secreto de Enola el premio Ala Delta de literatura infantil 2016 de la editorial Edelvives. Hablamos con él de esta original historia de misterio y aventura que seguro que encandilará con sus dos protagonistas ‘Calcetines’ y Margaret a los pequeños lectores.

P. ¿De dónde surge la historia de El secreto de Enola? ¿Cómo se te ocurrió?

R. El punto de partida es una noticia que leí hace tiempo en los periódicos: en una casa antigua de Inglaterra había aparecido el esqueleto de una paloma que todavía tenía sujeta a una de sus patas una cápsula con un mensaje secreto en su interior, y pese a los intentos por descifrar el código utilizado, nadie había podido lograrlo. Incluso se había solicitado colaboración a través de Internet. Eso me llevó a investigar el tema y documentarme sobre las palomas mensajeras, que siempre me habían llamado la atención. Ya sabía que se habían utilizado en la II Guerra Mundial, pero no conocía los detalles: averigüé que se habían llegado a emplear 250.000 palomas para comunicarse entre los Aliados y la Resistencia Francesa, y que muchas de esas palomas habían sido condecoradas con la medalla Dickin, que el ejército británico otorga a animales que han realizado acciones reseñables.

El hecho de que el mensaje continuase siendo un misterio, así como la identidad de su emisor y también de quien debía recibirlo, fue una clara invitación a sentarme y ponerme a escribir.

P. ¿Cómo se te ocurrió el personaje ‘Calcetines’, ese niño tan original?

R. Tal vez fuera el propio Calcetines quien me encontró a mí. Desde que empecé a pensar qué historia podía encajar con el hallazgo de la paloma, Ralph surgió en mi cabeza y tuve claro que él debía protagonizarla.

 P. ¿Y de dónde nace el personaje de Margaret, esa amiga con la que decide descubrir el misterio?

R. Hay una frase que me gusta mucho de una de mis películas favoritas, Cuenta conmigo, basada en un relato de S. King: “Nunca más volví a tener amigos como los que tuve a los doce años”.

Quizá no sea necesario concretar tanto la edad, pero sí me parece cierto que hay una época en la vida en la que no hay nada más importante que la amistad, y quería que Ralph tuviera un lazo así con alguien. Ese alguien es Margaret.

P. ¿Qué pueden aprender los pequeños lectores de esta novela o solo pretendías que los niños se entretuviesen con la historia?

R. No pretendo enseñar nada a través de mis libros. Personalmente he aprendido muchísimo gracias a mi afición a la lectura, pero nunca cojo una novela para aprender, sino porque me gusta leer, me gusta evadirme y disfruto metiéndome en la piel de miles de personajes diferentes. Lo mismo se puede aplicar a mi afición por la escritura.

P. ¿Por qué un día decidiste escribir para niños y jóvenes?

R. Cuando me siento a escribir lo hago para mí. Siempre digo lo mismo y es cierto: intento no pensar en la edad de los lectores. La mayoría de mis libros tienen lectores de edades muy diversas. En la contraportada de alguno de ellos pone “A partir de 10 años”, pero lo importante ahí no son los años, sino el “A partir de…”. Sinceramente creo que El secreto de Enola lo puede disfrutar un lector de 9-10 años y también otro de 110.

 elsecretodeenolaP. ¿Qué ha supuesto para ti ganar este año el premio Ala Delta de Edelvives?

R. Ganar un premio es siempre un empujón hacia delante, un indicio de que vas por el camino correcto. En lo personal, es un orgullo verme en una lista de ganadores en la que aparecen autores como Alfredo Gómez Cerdá, Gonzalo Moure, Mónica Rodríguez o David Fernández Sifres, por nombrar a unos pocos.

P. ¿Cuáles son tus planes de futuro como escritor? ¿Estás trabajando en alguna novela?

R. Tengo muchos proyectos esperándome, que poco a poco van cobrando forma. Estoy trabajando en una nueva novela, pero prefiero no hablar hasta tenerla terminada.