110391_Cub_ElPalmeralDeLilith_Alandar_Ev.indd‘El palmeral de Lilith’ de Blanca Álvarez. Edelvives, Alandar,  2016. Rústica, 176 pp., 9,90€.

 

 

Por José R. Cortés Criado.

 

Blanca Álvarez escribe una historia de amor que traspasa toda frontera, sea espacial o temporal, pero no piense el lector que es una novela romanticona, se trata de una novela llena de magia, ensoñación y misterio.

A lo largo de las páginas hacen acto de presencia ancianas viudas que siguen enamoradas de su gran amor, otras que esperan el regreso del ser amado aun siendo conscientes de que eso es imposible, anciano que mal vive por no haber encontrado el verdadero amor, niñas que reflexionan como ancianas; ancianos que se convierten en la voz del destino que unirá paca so, presente y futuro; niñas ciegas con más fuerza y sabiduría que mujeres hechas y derechas; mariposas que aparecen en sueños y traspasan el mundo onírico para amanecer en las almohadas, estelas en la mar y en el desierto donde se pierde el rastro…

La protagonista es una niña huérfana que vive con su abuela en una ciudad portuaria donde recalaban los barcos balleneros, Gisbernet, donde las nieves son perpetuas y el frío es el compañero de todos.

En ese lugar la vida transcurre de forma monótona y algo triste, parece un lugar donde los desengañados de la vida se han retirado a morar; la alegría la aporta Lilith, y la lleva de casa en casa cuando los sábados sale con sus botas rojas a vender manzanas del mismo color por las casas del pueblo.

Esta niña transforma cuanto ocurre a su alrededor, tiene algo especial que la distingue de los demás y la hace depositaria de alegrías y parabienes de sus vecinos. Sus preguntas no siempre tienen fácil respuesta y los consejos que le da su abuela son de gran calado, haciendo que tanto la protagonista como el lector tengan que detenerse para comprender el significado de las mismas.

Todo es un enigma que poco a poco a lo largo de un periplo en busca de su destino la llevará hasta tierras cálidas en pleno desierto donde hallará las respuestas que busca y dotará de sentido su vida.

Ese viaje lo realiza con un hombre de confianza de su familia, abogado de profesión, que también anda en busca de su destino. Vienen del norte de Europa, llegan a Vigo, viajan hasta Marsella, Bari, Nápoles, Split, Dubrovnik, Atenas, Baalbek y se adentran en  el desierto.

Ambos realizan un periplo iniciático acompañados de la lectura de los viajes de Ulises, hasta que llegan a su destino y descubren que han cerrado el círculo de sus vidas; desde ese momento todo toma un nuevo rumbo.

Blanca Álvarez escribe de forma amena, hace avanzar el relato con suma fluidez y mezcla los hechos reales con otros que parecen propios del mundo onírico, donde realidad y magia se dan la mano por medio de expresiones cargadas de misterio, hechos insólitos como la aparición de unas mariposas cuando Lilith tiene un sueño con ellas, recibir sonidos del pasado o recuerdos perdidos de otras historias a las que la protagonista está unida sin ser consciente de ello.

Al relato cargado de hechizo, a los diálogos sinceros, extraños y misteriosos, hay que añadir una carga de lirismo que dotan a la novela de un contenido envolvente que atrapa a los buenos lectores en ese mundo donde presente, pasado y futuro se entrecruzan con el cuerpo, la mente y el corazón para dar paso al amor.

El mensaje de la autora es claro, el amor es lo más importante en esta vida, si se conoce el poder del amor, la vida será placentera, en caso contrario la vida se nos trasmutará en algo sombrío, amargo, desdichado que nos hará infelices a nosotros y a quien esté cerca.

Buena lectura, sosegada, encantadora, repleta de sentencias y mensajes positivos para encauzar la vida de muchos jóvenes soñadores en busca del amor de sus vidas, que a veces creerán estar leyendo una historia propia de Las mil y una noches y otras compartiendo espacio con La reina de las nieves.