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Un año más los premios sorprenden por su búsqueda de la calidad y nuevos caminos para la literatura infantil y juvenil

 

Por Carmen F. Etreros.

 

El pasado jueves se presentaron en el Museo ABC de Madrid los Premios Edelvives 2017. El islote de los perros de Oriol Canosa, Miralejos de Daniel Hernández Chambers ganadores de los premios Ala Delta y Alandar y  Terràneo de los italianos Marino Amodio y Vicenzo del Vecchio proyecto elegido para el premio de Álbum ilustrado.

La aventura, la solidaridad, la fantasía y el deseo de descubrir el mundo han sido este año los protagonistas de los premios Edelvives que un año más sorprenden por su búsqueda de la calidad y nuevos caminos para la literatura infantil y juvenil.

El islote de los perros de Oriol Canosa

La novela de Oriol Canosa nos sorprende por su originalidad y las magníficas ilustraciones de Oriol Vidal. La historia transcurre en el Estambul de principios del siglo XX, protagonizada por una niña sefardí y un chico musulmán. Según Oriol Canosa está basada en una historia real no muy conocida hasta por los propios turcos. Ul sultán decidió hacer desaparecer a más de 50.000 perros que vagaban por Estambul llevándolos a un islote donde se suponía que serían alimentados. Pero los perros fueron abandonados a su suerte. Los dos niños protagonistas de la novela intentarán ayudar a estos perros abandonados. Una reflexión sobre el valor de inculcar en los niños la solidaridad desde pequeños.
A la XXVIII edición del premio Ala Delta se han presentado 150 obras, de las que 24 procedían de países latinoamericanos y europeos, mientras que el resto eran españoles, la mayoría de ellos escritos en castellano.

Miralejos de Daniel Hernández Chambers 

El premio a la mejor novela juvenil lo ha obtenido este año Miralejos de Daniel Hernández Chambers . Una historia ambientada en una localidad costera ficticia, en la que dos niños tras un verano compartido en la niñez vuelven a encontrarse. El bosque de los espectros y un mar misterioso se convierte en el entorno de esta historia que nace de una imagen, de un naufragio”, según nos cuenta el autor. Fantasía y realidad se combinan en esta novela “circular” a modo de rompecabezas.

A esta XVII edición del premio Alandar se presentaron 62 obras, de las que 12 eran de países latinoamericanos.

Terráneo de Marino Amodio y Vicenzo del Vecchio

La gran sorpresa de este año ha sido Terráneo un proyecto gráfico y narrativo que nace de su “deseo de investigar la condición humana y territorial común a las poblaciones que viven en las costas del mar Mediterráneo”. Los dos arquitectos italianos han obtenido el premio con este original proyecto cuya obra será publicada en otoño. Una cosmogonía sobre el mar Mediterráneo con una gran fuerza gráfica. “Todos los pueblos mediterráneos tienen una historia común, todos son ciudadanos de una misma tierra pero todos quieren conocer lo hay después del horizonte”, nos cuenta los autores.

196 candidatos de 25 países concurrieron al Premio de Álbum ilustrado, que fue finalmente para dos arquitectos italianos.