Armstrong. El increíble viaje de un ratón a la Luna de Torben Kuhlmann. Editorial Juventud, colección Álbumes Ilustrados   1ª edición, 2017.  Cartoné, 22 x 28,5 cm., 128 pág., 23 e. Edad: +7.

 

Por José R. Cortés Criado.

 

Torben Kuhlmann recrea el viaje que realizó la nave espacial Apollo 11 el 16 de julio de 1969, alunizando tres días más tarde sobre la superficie de nuestro satélite, y le sirve de excusa para recrear la vida de un ratoncito inquieto que realiza tan singular hazaña.

Esta historia comienza con la presencia de un roedor gran observador de las estrellas al que la Luna lo tenía fascinado, por eso quiso compartir su pasión con los demás ratones, pero estos pensaban que la Luna era un queso y no prestaron atención a sus palabras.

Cierto día recibió una invitación de Museo Smithsoniano de Washington y emprendió un pesado viaje hasta descubrir todo tipo de aparatos voladores y recibir lecciones de un viejo ratón, al regresar a su ciudad, New York, comenzó una nueva época de estudio, debía viajar a la Luna y debía comenzar a preparar el vuelo desde los detalles más nimios.

Idea una escafandra con una pecera, un traje para sobrevivir en el exterior planetario, un sistema que lo lance fuera de la atracción de la gravedad… tras arduos estudios y pruebas caseras salió lanzado sobre un patín que terminó en desastre, prendió fuego al edificio donde investigaba.

Sus estudios avanzaron, mejoró muchos aspectos técnicos, también la policía lo buscaba por los destrozos anteriores y cuando estaba a punto de caer en las fauces de un pero policía despegó en su cohete, a imagen y semejanza del usado en el Apollo 11, fue directamente hasta la Luna y, más tarde regresó a la Tierra donde fue recibido por la comunidad ratonil en loor de multitudes. Fue un adelantado al hombre.

La historia es sencilla, refleja los estudios y experimentos anteriores a la conquista del espacio por el hombre contada desde la perspectiva de un sabio roedor.

Lo mejor son los increíbles dibujos, Kuhlman recrea minuciosamente los espacios físicos donde se mueven sus personajes, ya sea una madriguera, un museo, un laboratorio, la estación del tren, la ciudad de Nueva York o la Luna.

Este álbum ilustrado es un ejemplo del steampunk infantil. La temática de este tipo de obras muestra tecnologías anacrónicas o invenciones futuristas, siempre vistas desde una perspectiva victoriana en cuanto a cultura, moda y arquitectura.

El steampunk se inspira principalmente en los trabajos de H. G. Wells y Julio Verne y del imaginario encontrado en sus obras.

Al final del libro se muestra una breve historia acerca de los viajes espaciales con datos de personajes como Galilei, Tsiolkovski, Goddard, Gagarin, Shepard, Aarmstrong, la perrita Laica y el Sputnik.

No me canso de mirar este libro con detenimiento, las imágenes son mágicas y te atraen sin remedio, ya desde las guardas se ven con trazos blancos  sobre fondo negros instrumentos, mecanismos y estudios del ratón astronauta que te fascinan por su minuciosidad y detallismo.

Sin duda, otro éxito del Torben Kuhlmann que se une a los ya publicados por la editorial Juventud, Lindbergh, la increíble aventura de un ratón volador y Moletown, la ciudad de los topos.