La casa del álamo de Kazumi Yumoto. Nocturna Ediciones, colección Noches Blancas nº 30, 2017. Rústica con solapas, 181 pp., 14,50 €.

 

Por José R. Cortés Criado /@unabrazolector.

 

La autora vuelve a tocar el tema de la muerte en esta nueva novela como ya hizo en Los amigos, y al igual que la vez anterior, lo hace con suma elegancia y tacto; de ella el lector no ha de esperar recibir respuestas al tránsito de una vida a la otra, no, Kazumi Yamoto nos habla de los que se van y la tranquilidad que pueden dejar a los que se quedan en esta orilla.

La trama comienza cuando una joven recibe la noticia del fallecimiento de su antigua casera. Esta noticia le hace recordar su infancia, el fallecimiento de su padre, el deambular de ciudad en ciudad de su madre tras enviudar, la estancia en una casa custodiada por un gran álamo, la joven que echaba comida a los gatos desde su ventana, el chico que sabe escucharla, el vecino taxista que una vez perdió sus papeles…y la anciana que la cuidó cuando cayó enferma y su madre debía trabajar.

A lo largo de las páginas revive su infancia, mezcla sus recuerdos con su vida actual y sobre todo, realza la figura de la casera, mujer de aspecto severo y estricta que resulta tener un gran corazón y un importantísimo secreto que revela a la niña.

La anciana oculta tras su semblante huraño un aspecto tierno y hermoso, es la custodia de cientos de cartas que ha de llevar al más allá una vez que fallezca. La niña no comprende eso, pero se siente fascinada por la labor que le han encomendado a la señora.

Este hecho le sirve para acercarse a la figura paterna, se convierte en una escritora de epístolas a su padre que deposita en el cajón del mueble, aunque a veces se preocupa de escribir demasiadas porque si se llena el cajón la señora deberá partir para hacer su entrega.

El dolor que siente la niña huérfana es lejano al igual que es difusa la figura del padre, pero el fallecimiento de la cartera del más allá la hace replantearse su vida y la reconcilia con el dolor por la pérdida de los seres queridos a la par que le insufla nuevas esperanzas para el futuro.

Esta novela gustará tanto a los jóvenes como a los no tan jóvenes pues el tema nos lleva a la reflexión sobre la vida y la muerte para darle sentido a la vida.

Es un viaje físico de la protagonista desde su casa hasta el funeral de su antigua casera y un viaje de la mente hacia su infancia, especialmente a los tres años que vivió en la casa del álamo.

Se trata de una buena novela, tierna, encantadora, cercana, que trata el tema de la muerte con sumo tacto y afabilidad.

Nocturna Ediciones ha apostado por la calidad literaria de Kazuni Yumoto al publicar tres de sus obras en esta cuidada colección: La casa del álamo, Los amigos y Viaje a la costa.