La niña que quería pasear perros (pequeños) de Carmela Trujillo. Ilustraciones de Óscar T. Pérez. Editorial Algar, 2017. 80 pp., 8,95 €.

Por José R. Cortés Criado.

 

Carmela Trujillo nos trae una simpática y agradable historia infantil llena de ternura y emoción. La protagonista, Ana, es una niña pequeña que desea con todas sus ganas saber escribir; todos le dicen que ya aprenderá, pero ella sueña con palabras bonitas y sonoras.

 

Además se divierte con su mejor amiga, Penélope, ambas gritan, se bañan juntas en una pequeña piscina de plástico, saltan, sueñan con ser sirenas, ballenas, algas o simples niñas con muchas ganas de vivir.

Y además de saber escribir, imaginar palabras importantes, desear que sus hermanos mayores o sus padres le lean un cuento, también anhela tener un perro, no de peluche como el que le trajeron los Reyes Magos, sino uno de verdad.

Como eso parece imposible, a propuesta de su amiga, se ofrece a pasear perros, pero pequeños, porque solo tiene seis años y no cree seguro pasear perros de mayor tamaño.

Consigue que una vecina, algo gruñona, le deje su perrito para sacarlo a pasear y todo iba de maravilla, la familia se alegra, la animan y todo marchaba perfectamente hasta que un día decidió acabar con su trabajo por algo imprevisto que no puede soportar.

No sobrevino una hecatombe, pero para ella fue algo que nunca pensó que pudiese suceder y le hizo mudar de idea respecto a pasear perros aunque fuesen pequeños, y eso que la dueña del can le contaba un cuento cada vez que sacaba al pero a pasear y la hacía sentirse muy contenta.

Bonita trama, escrita con mucho ingenio desde una óptica infantil. Las deducciones y las palabras de sus protagonistas están llenas de gracia, son encantadoras y muy lógicas desde la perspectiva amigable de ambas niñas.

Esta historia de dos niñas felices que viven con intensidad cada momento de sus vidas, es sencilla y armoniosa. La autora sabe reflejar su mundo y el de los mayores que las rodean, ya sean hermanos o padres. Seguro que gusta a grandes y pequeños.

El texto se complementa con unas imágenes llenas de color y vida de Óscar T. Pérez. Ambas protagonistas muestran un rostro limpio y feliz en los que destacan sus hermosos ojos. Los ojos son muy expresivos en todos los personajes, ya sean personas o perros. Las ilustraciones añaden un plus al libro.