‘El gran sueño’ de Jordi Sierra i Fabra

 

El gran sueño de Jordi Sierra i Fabra. Editorial Loqueleo, 2018. 576 pp.,14,95 €.

Por José R. Cortés Criado / @unabrazolector.

 

Jordi Sierra i Fabra acaba de publicar un nuevo libro fruto de más de dos años de investigación y documentación sobre el sueño de una vida mejor y un amor verdadero.

Desde su inicio fechado en la primavera de 1881 el lector conocerá un grupo de españoles que desean viajar hasta Nueva York en busca de una nueva vida. Entre los cientos de personas que embarcan en el buque el escritor se fija en pequeños detalles que diferenciarán a unos  de otros para centrar su interés en estas familias.

La formada por Ventura Codonyer Sallent, su mujer, Joaquina Molins Palau y sus hijas, Mercedes y Leonor. El hombre débil de salud y de ánimos para iniciar esta aventura a su edad; su mujer, luchadora y tenaz, y sus dos hijas, Mercedes, la mayor, siempre envidiosa de la pequeña y de malhumor, con un sentido muy práctico de la vida y Leonor, joven de gran belleza e inocencia, tenaz y luchadora como ninguna que aún no cumplió los dieciocho años.

El señor Ricardo Salaverry Roca y su esposa, Concepción Gassol Llach con un hijo de la edad de las jóvenes, Gerardo. El padre desea irse de Barcelona por los pequeños desfalcos que cometió en su empresa, va temeroso de que lo descubran y detengan; la mujer es muy negativa, se queja de todo y por todo y se cree más que nadie. Creen que en Nueva York el hermano de él vive muy bien y los acogerá en su casa.

Además viajan dos personas solas, el primero es Narciso Redolat que se casó con poderes con una chica de origen catalán, residente en Nueva York, hija de un próspero comerciante, ella es ciega.

Y Alberto Enseyat, que viaja de polizonte, un huérfano catalán sin dinero para el pasaje y sin nada encima que quiere ir a la tierra prometida en busca de una vida mejor, como todos.

A lo largo de las 576 páginas las vidas de estas personas se entrecruzarán en el barco y en tierra.

Los primeros no esperaban encontrar a nadie en ese país y trabajaron en lo que pudieron, malvivieron y sobrevivieron la madre y las dos hijas en un taller de costura en unas circunstancias nada agradables.

Los segundos, que esperaban ser recibidos en una gran mansión, vieron que no era posible, el hermano que vivía tan bien, según sus cartas, no podía ni alojarlos ni darles de comer. Sobreviven en pequeños trabajos del padre y del hijo, la madre no se puede rebajar a eso.

El señor casado conoce a su familia; la mujer encantadora, los suegros solo quieren un heredero; las cosas no salen según lo previsto y decide emprender un negocio al margen de la familia.

El polizonte es el que vive del cuento, unas veces jugando a las cartas, otras engañando y termina integrándose en una de las bandas más peligrosas de Nueva York.

Estas personas se reencuentran al cabo del tiempo. Cada uno carga con sus vivencias y sus temores pero uno de ellos es el más emprendedor y piensa crear una empresa con la ayuda de sus paisanos, todo fluye según las circunstancias del momento hasta que aparece Alberto y todo vuelve a cambiar.

Parece que la mala suerte los acompaña a todos en sus deseos de alcanzar una vida mejor, al menos con ese sueño se embarcaron en el Odisea rumbo a lo desconocido.

La prosa ágil de Sierra i Fabra nos hace adentrarnos en la bodega del barco, en los controles de entrada al país, en los callejones infestos de los barrios pobres neoyorquinos, en los telares insalubres donde son explotadas numerosos mujeres, en los cuarteles de la mafia, detallando los espacios con tan precisión que el lector se cree presente en el desarrollo de la trama.

La descripción de los entornos, los retratos de los personajes, los sueños descritos, las ilusiones puestas en el viaje y en una vida mejor forman un corolario donde los personajes están perfectamente dibujados.

Los protagonistas están creados con ingenio, son sólidos, van modificando su carácter conforme avanza el relato y nos hacen partícipes de sus vidas sintiendo alegría cuando la suerte les acompaña y tristeza cuando los designios son negativos.

El grupo de personas se siente tan unido que se dirigen a una vida en comunidad, aunque dos de los elementos buscarán su propia felicidad al margen del grupo, tomando la narración un estilo cercano a la novela bizantina, puesto que los personajes se ven envueltos en viajes, unas veces en grupo, otras solos, pero siempre sorteando múltiples peligros hasta que llegamos a la última página y descubrimos el final.

Sierra i Fabra ha querido rendir un homenaje con este libro a los españoles que se fueron a América, que aunque no fue un grupo tan numeroso como los irlandeses, chinos o judíos, también ocupó un espacio.

En palabras del autor catalán: “Miles de emigrantes siguen desplazándose cada año por el mundo, huyendo, sobre todo, de guerras, pero también de hambrunas o persecuciones políticas. Nadie se acuerda de los que mueren, y, a veces, ni de los que viven:”

Las frases cortas, los diálogos rápidos y la agilidad de las ideas hacen que este libro se lea de forma rápida y sin descanso. Sin duda un gran libro fruto de muchas horas de dedicación al mismo y escrito con mimo.

Si este está dedicado a los emigrantes que pusieron rumbo a Estados Unidos en el siglo XIX, la trilogía titulada Los años oscuros es otro homenaje de Sierra i Fabra a los españoles que después de la Guerra Civil hubieron de abandonar España rumbo a México. La lectura de El gran sueño me ha hecho recordar esta trilogía.

 

 

 

 

 

 

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