‘Lo que yo pienso (de todo)’ de Jordi Sierra i Fabra

Lo que yo pienso (de todo) de Jordi Sierra i Fabra. Editorial Kalandraka, 2018. 135 x 205 mm, 112 pág., 12 €, (+ 12 años)

Por José R. Cortés Criado.



Este libro tiene una estructura novedosa, Jordi Sierra i Fabra sabe sorprender y para ello este extraño volumen lleno de reflexiones, frases para pensar, ideas propias y sentimientos auténticos, escritas en párrafos muy breves, salvo uno, todos los demás ocupan como máximo un renglón y otro aparece en vertical.

El texto está escrito en primera persona por un joven, que no sabe si está al final de la adolescencia o al inicio de la juventud. Sus palabras reflejan sus temores y anhelos en esa etapa tan delicada, bien reflexionando sobre su corto pasado, sus relaciones familiares, sus inicios amorosos, la sociedad en la que vive, nuestra historia reciente…, en suma, los problemas que se plantea cualquier joven preocupado por él y sus circunstancias.

Las ideas expuestas por el protagonista no son nuevas en el mundo literario y personal del escritor; forman parte del ideario de Sierra i Fabra y las ha ido desgranando en libros, entrevistas o declaraciones públicas.

Como suele decir el escritor, la adolescencia y la juventud son siempre iguales, solo cambia el tiempo, el espacio, el vestuario…porque las preocupaciones son comunes en todos los tiempos, esa preocupación por el futuro, por la vida, la muerte, el amor…

Página tras página se van ofreciendo pautas de conducta positiva y frases asertivas en estas reflexiones inmorales de Javier Pinto Trapa, protagonista del volumen como estas: » es mejor ser manco y saberlo que idiota y no saberlo», «nadie es como otro. Ni mejor ni peor: es otro», «la vida es una novela que acaba mal: muere el prota».

Además de sus ideas, hay escenas con alto contenido biográfico: el protagonista quiere ser escritor y no se atreve a decirlo, su padre no lo acepta, este trabaja en una aseguradora; el protagonista, de pequeño, sufrió acoso de los cafres de su colegio, sufrió un accidente que le hizo estar encamado y reflexionar sobre la vida, la pasión por el cine y los replicantes de ambos, su preocupación por la última guerra civil española y los miles de personas enterradas en cunetas, e incluso utiliza el título de una de sus mejores novelas juveniles para definir el estilo del libro: Parco.

Sin duda una historia algo disparatada muy propia de su autor, rezuma sus ideas en cada página y se lee de un tirón, como casi todas, que hará reflexionar a los jóvenes lectores y les ayudará a afianzar su personalidad, sin que se encuentre ningún consejo directo ni ninguna carga de moralina en sus páginas.

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