‘Gucho & César en la isla de las zanahorias’ de Krystyna Bolgar

Gucho & César en la isla de las zanahorias de Krystyna Bolgar. Ilustraciones de Bohdan Butenko. Traducción de Abel Murcia y Katarzyna Moxoniewicz. Editorial Fulgencio Pimentel, 2018. 260 x 190 mm, 64 pp.,19 €, (0 – 99 años)

Por José R. Cortés Criado.

Este libro es el primero que se publica en España de la extensa serie de cómic infantil polaca con más éxito, en una cuidada presentación en cartoné de forma apaisada.

Este clásico de la Literatura Infantil y Juvenil tiene dos protagonistas inseparables, pese a sus diferencias, que viven aventuras apasionadas y sorprendentes en este mundo donde todos aprendemos constantemente de nuestros hechos.

Gucho es un hipopótamo al que se le dan mal las tablas de multiplicar, solo piensa en comer zanahorias y en dormir para no pensar en los problemas.

César es un perro, al que tampoco se le da bien las cuentas, lo suyo es estar en las nubes mientras está sentado en la escuela.

Un día salieron de clase y Gucho se tumbó a dormir en la orilla del mar, César fue a buscar comida, pero los que si encontraron comida fueron unos piratas que llevaban las bodegas llenas de oro y vacías de alimentos. Gucho les daría para varias comilonas.

Lo raptaron y su amigo no dudó en saltar al mar y abordar el barco para salvarlo. Como todas las buenas personas, enseguida encontró ayuda en otros animales muy marineros, las ratas, que no dudaron en roer las ataduras de Gucho y de las cuerdas que sostenían el bote salvavidas.

Después de navegar mucho tiempo llegaron a una isla que su hundía, pero no, era una ballena con dolor de muelas; la aliviaron del dolor y, a cambio, las remolcó hasta la isla de las zanahorias donde también tuvieron un contratiempo.

Gracias a otros animales que les ayudaban cuando estaban en apuros fueron sorteando los problemas que se le presentaron y tuvieron suerte de no terminar devorados ni aplastados, e incluso Gucho salvó del último contratiempo a César, su salvador durante tan agitado viaje.

Y mientras vivían tan apasionadas aventuras les surgían problemas matemáticos y gracias a ellos consiguieron aprender las tablas de multiplicar cuando llegaron a casa de nuevo, aunque lo que más le gustaba a Gucho era restar las zanahorias que se comía.

Y como la maestra Jirafa les dijo: “cuando se viaja se aprende mucho”. Y ellos felices y contentos respondieron:

César: “Tenemos un tesoro, dos grandes sentimientos / y ni el fuego, ni el agua ni ningún elemento / es capaz de romper todo esto en fragmentos: / la amistad y el amor son el mejor invento.”

Gicho: “Volvemos de los viajes, alegres y contentos, / y buscamos la forma, el lugar y el momento / para estar con vosotros, compartir nuestros cuentos, / si nos hacéis un hueco en vuestro pensamiento.”

La trama es interesante, sus aventuras disparatadas, divertidas y los dibujos reflejan muy bien lo acaecido. El cómic es en blanco y negro, sus personajes están perfectamente definidos y manifiestan sus pesares y alegrías viñeta tras viñetas.

A la sencillez de las ilustraciones hay que añadirle la importancia del aprendizaje de cosas que no parecen necesarias, como las matemáticas, pero que nos son imprescindible en la vida diaria.

Unas imágenes son pequeñas, unas ocupan un cuarto de la página, otras la mitad o dos tercios y hasta la hoja completa e incluso las dos páginas. Todas ellas con múltiples lecturas y una posible intervención por parte del lector audaz que podrá rellenar de color cada una de ellas.

Krystyna Bolgar es escritora de prosa y poesía que fue pionera en la realización de cómics en Polonia; Bohdan Butenko es uno de los más importantes dibujantes polacos.

Print Friendly, PDF & Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *