‘Nuevos amigos’ de Tomi Ungerer

Nuevos amigos de Tomi Ungerer. Traducción de Sandra y Óscar Senra Gómez. Editorial Kalandraka. Colección Libros para soñar, 2018.200 x 280 mm, 44 pp.,15 €, (+ 6 años)

Por José R. Cortés Criado.

Los protagonistas de esta historia son los miembros de una familia de origen africano que se acaba de mudar a un nuevo barrio. El hijo, Rafi Bamoko ayuda a sus padres en todo, a desempaquetar, colocar estanterías y a montar su taller en el cobertizo.

A los pocos días fue su cumpleaños y como no tenía amigos, construyó sus propios amigos con materiales de desecho; al pájaro, al gato, al perro, a todos,  les puso nombre.

En la casa de al lado vive una familia de origen asiático, Ki, la niña de la casa se asomó al patio donde Rafi construye sus amigos y se ofreció a confeccionarles un traje a cada uno de ellos.

Con el paso de los días su amistad fue en aumento y empezaron a conocerse mejor y a comentar los tópicos que les persiguen, que si ella come aletas de tiburón, que si él, monos.

Al final ambas familias entablaron amistad; los mayores disfrutaban de comidas y paseos, los niños, además, seguían fabricando sus amigos especiales, y buscando materiales en las escombreras.

Algunos vecinos adultos veían con malos ojos que recogiesen materiales de la basura, otros que su jardín estuviese lleno de seres extraños y los denunciaron; los niños, al contrario, enseguida se sumaron a tarea de fabricar esculturas, hasta que no hubo lugar conde colocar ninguna más.

La policía estaba dispuesta a retirar todas las esculturas pero el director del museo local se sorprendió de ver ese arte marginal creado con materiales hechos con basura y compró todas las obras para exponerlas en el museo.

Fue un gran éxito para Rafi y Ki, ambos siguieron elaborando sus objetos; él llegó a ser un gran escultor y ella una gran diseñadora de moda. Un final feliz para esta pareja de niños marginados que fueron mirados con recelo por los vecinos llamados de bien que no comprendían su capacidad de creación.

Tomi Ungerer ha creado un buen alegato a favor del diferente; a lo largo de las páginas vemos como dos familias de orígenes muy distintas terminan entablando amistad dada la soledad que les acompañan y cómo los niños son capaces de romper las barreras sociales y todos, sin distinción entre ellos, colaboran en la creación colectiva de seres extraños y coloristas.

Además nos deja un mensaje claro, si tienes una afición, cultívala; si a los demás les gusta lo mismo, anímalos a llevarla a cabo y no cejes en tu empeño por el qué dirán y las convicciones sociales.

Es un rechazo al racismo y la intolerancia; rompe los tópicos unidos a otras culturas y defiende la diversidad cultural y artística, en este caso a favor del arte urbano y arte-basura.

Las ilustraciones están llenas de colorido y originalidad con toques surrealistas muy llamativos, sobre todo en los amigos creados por Rafi y Ki, nada más que observar la elefanta, la señora en bikini, el tótem multicolor o el avestruz.

Otro libro de Ungerer que no deja indiferente a quien que se atreve a abrir su portada.

, ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *