‘Edison. Dos ratones en busca de un tesoro’ de Tornen Kuhlmann

Edison. Dos ratones en busca de un tesoro de Tornen Kuhlmann. Traducción de Susana Tornero. Editorial Juventud, Colección Álbumes Ilustrados, 2018. 220 x 285 mm, 112 pp., 23 €, (+ 9 años)

Por José R. Cortés Criado


Tornen Kuhlmann vuelve con sus protagonistas ratoniles para acercarnos la figura de otro personaje universal. Hoy se trata de Thomas Alva Edison, uno de los inventores y empresarios más importantes de la historia de la electricidad del siglo XIX. 

A lo largo de su vida creó numerosos inventos como el fonógrafo, un dispositivo que podía grabar y reproducir sonidos; mejoró la técnica del telégrafo que permitía enviar mensajes mediante señales eléctricas, pero sobre todo se le conoce como el padre de la luz eléctrica.

La técnica para producir luz mediante corriente eléctrica ya existía desde mediados del siglo XIX, pero la bombilla patentada por Edison fue la que revolucionó la electrificación de las ciudades; él fue el impulsor de la nueva iluminación de la ciudad de New York.

Con estos datos, Kuhlmann recrea una historia de dos ratones que llegan al fondo del océano para buscar el tesoro del abuelo de uno de ellos, la bombilla eléctrica que más tarde patentó Edison. 

El autor se toma la libertad de dotar de grandes conocimientos a estos roedores, como ya hizo en sus dos álbumes anteriores: Lindbergh, la increíble aventura de un ratón volador y Armstrong, el increíble viaje de un ratón a la Luna. En esta ocasión no ascienden por los aires, si no que navegan por el mar y se sumergen hasta encontrar el tesoro del antepasado inventor.

Todo comienza cuando un ratoncito se entera de que su abuelo desapareció cuando el barco que lo llevaba a América se hundió, busca ayuda en otro ratón mayor y sabio para poder construir los útiles necesarios para llegar al suelo marino.

Pasó a paso se ve el progreso de ambos animales llevando a cabo estudios teóricos y experiencias prácticas para ir solventando los problemas hasta conseguir sus trajes de buzo y su submarino para recuperar el baúl del tesoro.

A la imaginación del texto hay que sumar la magnífica calidad de los dibujos, de enorme realismo, que reproducen escenas impactantes, ya sea viendo el pequeño sumergible en medio de un gran banco de plateados peces, la enorme biblioteca donde estudian, la bodega del buque hundido, el cuerpo de una ballena o el taller donde funden el hierro para crear su nave.

Las imágenes son de gran belleza y atrapan al lector desde su inicio por la cantidad de pequeños detalles que la conforman y el colorido, fiel a la realidad de estos cuadros hiperrealistas.

La portada del libro semeja que tiene los bordes desgastados como si de un libro viejo se tratase, las láminas que reproducen recortes de periódicos, fotos antiguas y planos del submarino tienen un tono sepia que indica el paso del tiempo.

Me ha gustado mucho este nuevo álbum, como los anteriores, por su originalidad y por la calidad de las imágenes, que no dudan en reproducir el proceso industrial de fabricación de los aparatos que necesitan que tiene ese aire propio de las ilustraciones denominadas steampunk.

Seguro que atrapa a los lectores por sus dibujos y terminan entusiasmándose por la invención de la bombilla y aprenden de los datos aportados de otros científicos que investigaron la forma de iluminar las ciudades con la electricidad.

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