Relato: ‘Entre el sí y el no’ de Paula Pernas

Entre el sí y el no de Paula Pernas. Ganadora de la IX edición www.excelencialiteraria.com

El ”sí” nos encauza; es una nueva oportunidad de abrirnos paso, de adentrarnos en un nuevo proyecto y de explorar o profundizar en campos desconocidos. Todos lo queremos, convencidos de que es indicio de éxito y símbolo de aceptación, valía y reconocimiento. Ansiamos conseguirlo y, en consecuencia, luchamos por él. El “sí” es la meta de muchos y el camino a seguir por otros tantos. Se trata de la respuesta que queremos oir, en la que confiamos como puerta por la que entrar para cumplir nuestros propósitos.

Sin embargo, no escribo este texto porque acabe de recibir un “sí”. Todo lo contrario: es en el “no” desde donde pretendo construir este artículo.

El futuro se nos plantea repleto de exigencias. El panorama da vértigo y los “noes” que podamos recibir, terror. Buscamos “síes”, pero el nivel es altísimo: nos rodea una gran competitividad entre los jóvenes de nuestra generación y, en muchas ocasiones –sin que eso deba definirnos y sin que deba suponer una catástrofe– recibimos la temida respuesta negativa. Y recibir un “no” tiene tan mala prensa…

El “no” nos cierra puertas, pero nos conduce a explorar otros escenarios, a esforzarnos por encontrar ventanas que nos habían pasado desapercibidas y, en definitiva, a superarnos de una manera que no se puede lograr a través del “sí”. Aunque al principio resulta un desconsuelo, todos tenemos la capacidad de convertir ese “no” en una oportunidad para hallar batallas nuevas que librar y de las que salir airosos. Ahora bien, todo ello tras el merecido periodo de autocompasión y tristeza al que todo ser humano tiene derecho.

Ante el panorama laboral suspiramos con miedo e incertidumbre, pues la sociedad nos relata las partes más oscuras:
la competitividad y las exigencias, así como los errores que no debemos cometer, pero se les olvida destacar que las alternativas llegan de nuevo, que el “sí” se encuentra tras algunos “noes”.

El miedo a las respuestas negativas no entiende de generaciones; con él nos educamos. No obstante, la esperanza y la constancia también son virtudes, no solo el trabajo duro y la formación adecuada. Aquellas sirven para construirnos.

Ojalá convirtamos el “no” en aliento y fuerza para que el “si”, que acabará llegando ante la fuerza y tesón con el que lo buscamos.

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