‘Tarde en el acuario’ de Nono Granero


Tarde en el acuario de Nono Granero. Ilustraciones de Carmen F. Agudo. Editorial Kalandraka. Encuadernado en cartoné, 15 x 23,5 cm., 48 pág. 14 €. Colección Orihuela. Finalista del Premio Internacional Ciudad de Orihuela 2017.

 

Por José R. Cortés Criado.

 

Excelente poemario lleno de mar y vida. Nono Granero nos lleva de visita a un acuario y allí pasamos el rato conociendo a algunos de sus huéspedes. Verso a verso nos adentramos en un libro de muy cuidada presentación donde el lector encontrará rimas y palabras hermosas.

El primer poema lo conforman los consejos para la visita, desde no permitir empañar los cristales con nuestro vaho a no mirar a los corales, si no queremos que se sonrojen, puesto que son muy tímidos, pasando por la prohibición de acudir con cañas, anzuelos, sedales y buques balleneros.

Luego conoceremos peces peligrosos, como la sardina, que cuando menos te lo esperas salta a la sartén y lo apesta todo; también un banco de boquerones en el que se ha colado una intrusa, espero que los lectores no tarden en localizarla; y dos muy graciosos, el pez espada y el pez sierra a los que no se les ocurrió cosa mejor que cortarle la última sílaba de cada verso de ese poeta submarinista que se acercó demasiado.

Así veremos pasar pulpos, peces voladores, raspas, bolsas de plástico, salmones, pirañas, truchas, barbos, calamares, incluso gallos, leones, lobos, vacas, perros y gatos de mar.

La última página es una despedida, pero termina con un mensaje esperanzador: “Los esperamos con las aletas abiertas”, así los lectores nos sentimos invitados a reiniciar la lectura para volver a disfrutar del humor y del ritmo de los textos.

La mayoría de los poemas tiene una estructura externa que atiende a la medida y rimas agrupadas por estrofas, aunque el banco de boquerones toma forma de tal, otro de acróstico, otros reproduzcan diálogos, adivinanzas e incluso se escriben de arriba a bajo y viceversa, innovando y atrapando a los lectores que se animan a leer, disfrutar e interpretar lo leído.

Juntos, lectores y peces compartimos sentimientos, deseos, historias, sueños e incluso recreamos las historias de Jonás y Pinocho asociadas a las ballenas, y recibiremos mensajes para conservar la biodiversidad marina.

Los versos están acompañados de espléndidas ilustraciones de Carmen F. Agudo que son una delicia, como la imagen de portada que nos presenta a la protagonista a lomos de una vaca marina; o esa misma joven nadando junto a los salmones, atrapada en una bolsa de plástico o conversando con un gallopedro.
Excelente libro que gustará a los lectores por su sensibilidad, lirismo, ritmo y humor, a la par que los animará a zambullirse en las aguas cristalinas donde habitan estos seres.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: