La Biblioteca Nacional abre sus puertas y muestra sus joyas

La Biblioteca Nacional de España organiza, un año más, este domingo 29 de septiembre, su tradicional Jornada de Puertas Abiertas. Trabajadores de la Institución recibirán y guiarán a los visitantes por el edificio, en un recorrido que pasará por algunas de las salas de lectura, así como por otros espacios que habitualmente están restringidos al público como el Depósito General, en el que se conserva las colecciones. 

En esta visita conocerán, además, la enorme riqueza y variedad del patrimonio bibliográfico y documental español que conserva la Biblioteca a través de una selección de los fondos más representativos de la institución: manuscritos, incunables, periódicos y revistas, mapas, atlas, grabados, dibujos, fotografías, partituras, registros sonoros y audiovisuales. Asimismo, se explicarán los trabajos de restauración y encuadernación que se llevan a cabo en la BNE. 

A partir de las 08:45 horas, se entregarán, por riguroso orden de llegada, entradas numeradas y limitadas que permitirán el acceso de grupos de visitantes desde las 9:00 h. hasta las 14:00 h.

Habrá dos recorridos y en cada uno de ellos podrán verse algunas obras de las colecciones de la BNE. En ambos recorridos se expondrán dos  cuadernos de notas personales y profesionales de Rosa Montero (la mayor parte de su archivo fue donado por la escritora a la BNE): La loca de la casa y La hija del caníbal.

También se verá el facsímil del libro de horas de Carlos V, cuyo original se expone a partir del 9 de octubre en la Antesala del salón de lectura. Es una de las grandes obras de la Biblioteca, fue realizado en varios talleres de miniaturistas parisinos hacia 1500 y posee una extraordinaria riqueza de imágenes, más de 1.200, muchas de ellas de gran originalidad iconográfica. Aunque no fue encargado para Carlos V es probable que formase parte de su biblioteca, y por ello pudo emplearlo en sus rezos cotidianos.

Otra de las joyas es el incunable, Compendio de la salud humana, la primera obra médica ilustrada impresa, en la que destacan las ilustraciones a toda página que preceden a los seis tratados en que se divide la obra. Debió despertar mucho interés como lo prueba el gran número de ediciones que se sucedieron en pocos años en latín y en lenguas romances. 

Esta edición es la primera en castellano y la primera impresa en España en 1494 por el impresor alemán Pablo Hurus, que dirigió el taller más importante de Zaragoza, del que salieron los primeros y más bellos ejemplares ilustrados con grabados xilográficos. A esta edición le siguieron Burgos y Pamplona en 1495.

Los visitantes podrán ver la Relacion verdadera y caso prodigioso y raro que ha sucedido en esta Corte el dia catorze de mayo de este año de 1688. Las relaciones de sucesos eran textos, por lo general breves y de autor desconocido,  que recogían acontecimientos de todo tipo y que servían para informar y entretener al público. Fueron muy frecuentes entre los siglos XVI y XVIII y pueden considerarse como los orígenes de la prensa actual. Narraban acontecimientos bélicos y diplomáticos, fiestas y celebraciones asociadas con la realeza, hechos de carácter religioso, catástrofes, crímenes, epidemias, fenómenos de la naturaleza (eclipses, terremotos, volcanes en erupción) e incluso relatos de género fantástico, confundidos con frecuencia con auténticos hechos históricos.

Otra de las grandes obras es la edición del Quijote encargada por la Real Academia Española, en 1780, al impresor Joaquín Ibarra y supervisada directamente por la institución, tanto desde el punto de vista del contenido como en el aspecto material. La Primera Parte se revisó según la que entonces se consideraba la primera edición de 1605 (en realidad se trataba de la segunda del mismo año porque aún se desconocía la existencia de dos ediciones de 1605 con idénticos datos editoriales) y se cotejó con la de 1608. Para la Segunda Parte se tomó como modelo la edición de 1615, cotejándola también con otras ediciones para corregir las erratas de imprenta y la falta de puntuación. 

A lo largo de la visita habrá mesas explicativas con los trabajos del día a día en la BNE y las diferentes colecciones, entre ellas las del Departamento de Música y Audiovisuales, que conserva una de las mayores de su especialidad en una entidad pública formada por libros de música, partituras impresas/manuscritas, registros sonoros, documentos audiovisuales, revistas, publicaciones menores o archivos personales de profesionales y entidades de música. Dentro de las funciones propias del departamento se encuentran  su continuo incremento, preservación, catalogación y difusión. Se ofrecerá una muestra de piezas en los distintos soportes que conserva en departamento.

Dos de las mesas que más suelen despertar la curiosidad de los visitantes son las dedicadas a la restauración y la encuadernación. Profesionales de la BNE van turnándose explicando cómo son esos trabajos.

La BNE guarda también la hemeroteca española y podrán verse algunos ejemplares como Comedias y comediantes (1909). La más relevante revista teatral española de principios del siglo veinte, supone un importante cambio con la prensa teatral anterior por su rigor informativo y crítico, pero también por la calidad de su papel cuché  y la cantidad de fotografías que contiene. Presenta una cubierta que ocupa un retrato coloreado de alguna figura del momento y también son muy curiosas sus caricaturas de actores, actrices y dramaturgos. Además, incluye amplios reportajes fotográficos tanto de estrenos (actores, actrices, autores) como de escenografías (escenas, decorados, accesorios, vestuario) que la convierten en una auténtica enciclopedia del mundo del espectáculo de la época. Se publicaron de ella hasta 43 números, entre noviembre de 1909 y mayo de 1912. 

También se mostrará una gran pieza de los orígenes de la prensa humorística Gutiérrez: semanario español de humorismo (1927). En 1921 nace un nuevo concepto del género humorístico en la prensa, representado por la revista Buen humor,  siguiendo la estela marcada por ella aparece Gutiérrez en 1927 y alcanza pronto un éxito extraordinario. Con estas dos revistas se inicia un tipo de humor que culminará dos décadas después con La Codorniz. K-Hito, que será su director, abandonó Buen humor para incorporarse a Gutiérrez, algo más satírica, pero asimismo alejada de la política y, principalmente, dirigida a la clase burguesa.

Sus redactores y colaboradores integrarán lo que se ha denominado la “otra” generación del 27 o los “humoristas del 27”, creadores de un humor surrealista, sin compromiso con ninguna causa, en el que predomina la parodia y el absurdo, entre ellos  encontramos a Enrique Jardiel Poncela, Edgar Neville, Mihura y Tono. También su presentación vanguardista supone una renovación del arte gráfico de la historieta y el chiste, incorpora la fotografía y el fotomontaje, entre sus artistas gráficos, autores de sus dibujos, caricaturas, chistes o tiras cómicas están Joaquín Xaudaró, Orbegozo y Lladó.  

Pero la Biblioteca Nacional guarda además una gran colección de mapas de cartografía, miles de dibujos y grabados, fotografías, carteles o una abundante serie de obras impresas sobre papel llamada ephemera,  documentos que han sido producidos en relación con un acontecimiento determinado o un artículo de interés actual y que no pretenden sobrevivir a la actualidad de su mensaje; aunque la mayoría tienen una vida útil limitada acaban convirtiéndose en documentos de gran interés para investigadores y coleccionistas. 

Entre las obras que conserva el departamento de Bellas Artes y Cartografía se han seleccionado dos grabados de Rembrandt, dos dibujos de Fortuny, una serie de fotos de la colección de la Guerra Civil. El mapamundi (Atlas de Basttista Agnese), 1544, el Nuevo atlas o Teatro del mundo de Joan Blaeu (1596-1673) o el Globo terráqueo de Tomás López (1730-1802).

 

 

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