‘Mi amigo alemán’ de Eva Santana López

Mi amigo alemán de Eva Santana López. Ilustraciones de Alfonso Casas. Editorial Edebé, Serie Tucán Rojo, 2019. 130 x 195 mm., 244 pp., 9,90 € (12 años)

 

Por José R. Cortés Criado.

“Ahí está mi yaya, plantada en medio de las otras madres con los brazos en jarras que ahora coloca sobre las rodillas flexionadas, y las dos piernas abiertas y ancladas firmemente en el suelo, como si fuera una escalera” Eva Santana López: Mi amigo alemán.

Un libro entrañable que resalta el papel de las familias actuales, en el que las abuelas ocupan un lugar importante en las relaciones familiares, mientras los padres viven estresados por culpa de sus trabajos fuera del hogar, sus tareas familiares y aumentados por los continuos viajes del cabeza de familia y sus aficiones deportivas en su tiempo libre.

El protagonista del relato es un niño algo especial; primero porque es pelirrojo, segundo porque es tartamudo, tercero porque es muy reservado y cuarto,porque es objeto de burlas por parte de algunos compañeros. Tiene sus buenos amigos en su clase de quinto nivel y sus enemigos en sexto. Sobre todo Midas, que entre indulto y colleja lo tiene frito.

Su abuela es su tabla de salvación, no porque le cuente sus problemas, ya que no se atreve a ello, sino porque es el pilar de la familia por su presencia y su influencia, a pesar de estar siempre de regañina con su hija.

La sola presencia de la abuela en la puerta del colegio es una alegría para Samuel, que recibió el mote de Campbell de parte de sus padres en honor a la famosa sopa de tomates americana, porque siempre tiene algo que contarle, ya sea de su madre, de su abuelo al que no conoció o de su vida.

Además existen otras complicidades entre la abuela y el nieto, que si la comida basura que algunos viernes por la tarde le lleva la abuela sin que la madre lo sepa, que si la propina cuando va con su amigo Moha un fin de semana a la sierra, que si la compra de “estampicas” de fútbol, que si merienda con las amigas de la abuela…

Pero lo que más preocupa a Campbell es ese amigo alemán de la abuela llamado Herz. Él, que desea ser detective, no logra desenmascarar a ese amigo a pesar de unir conclusiones que deduce de mensajes de la abuela y conversaciones con sus amigas…que no es otro que su anciano corazón.

La suma de las relaciones familiares, los problemas con algunos compañeros abusones, la relación con la logopeda que lo atiende dos veces por semana y sus amigos se viven a lo largo de las páginas a veces con alegría, preocupación o diversión. Lo mejor de todo fue que celebró por todo lo alto su cumpleaños, cuando él pensaba que eso sería imposible.

Libros como este nos recuerdan lo importante que son la familia y los amigos en la vida de cualquier persona, sobre todo si tenemos problemas y no encontramos la forma de solucionarlos.

La escritura es ágil, la trama está contada en primera persona por el niño protagonista y salpicada por las conversaciones que mantiene con la abuela y sus amigos.

 

 

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