‘La niña que tenía dos papás’ de Mel Elliott

La niña que tenía dos papás

La niña que tenía dos papás. Texto e ilustración de Mel Elliott. Traducción: Pepa Arbelo. Editorial Edelvives, 2019, 245 x 275 mm, 32 pp., 12,30 €, (5 años).

Por José R. Cortés Criado.

«Ahora que lo pienso, son superaburridos… ¡igual que papá y tú!».

MelElliott: La niña que tenía dos papás.

Berta es una niña divertida que se siente muy contenta cuando se entera de que viene una compañera nueva al cole. Berta, que es muy amable y le encantan las novedades está emocionada al ver a su futura amiga Matilda llegar al cole y temer alejarse de su papá. Así que pronto comienzan a saltar en los charcos, subirse a los árboles y hacer todas esas cosas que hacen dos niñas llenas de vida.

Al día siguiente se volvieron a encontrar en la puerta del cole, la misma escena, pero con un cambio en el papel del papá. Este papá era otro papá. Berta le preguntó por su mamá y la niña nueva le dijo que ella solo tenía dos papás.

Cierto día Berta fue invitada por su amiga a su casa; a esta le hizo mucha ilusión, porque su papá era muy divertido, así que en casa de su amiga si hay dos papás será el doble de divertido. Ojalá sean tan golosos como el suyo para hincharse de golosinas.

Pero su gozo en un pozo. Los papás de Matilda hacían comidas como en su casa, no la dejaron saltar sobre la cama, no probó ni una chuchería y, por si fuese poco, tenían muchas normas, así que ya no los considera tan molones, sino tan aburridos como sus padres.

Sencilla historia contada desde la óptica de una niña pequeña que no se cuestiona cómo deben ser los matrimonios, que piensan que tener dos padres puede ser muy divertido y que refleja la cotidianidad en un hogar formado por dos hombres.

Álbumes como este hacen que las nuevas parejas sean vistas por los futuros adultos de forma natural y sin estridencias; pues no hay nada peor que querer demonizar ciertas uniones ante los ojos de los pequeños que no tienen aún  prejuicios.

Los breves textos de MelElliott se acompañan de ilustraciones de él mismo a base de pinturas y recortes. Sobre fondos neutros destacan las figuras de las dos niñas en acción, ya sea sobre una rama o entre el barro. Ambas muestran sus alegrías y sorpresas en todas las escenas. Los dos papás de Matilda están representados por un zapato y un pernil, cada uno de ellos; los de Berta con ambas piernas, justo lo que suelen ver los niños de un adulto

 

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