‘Alguien tiene que morir’, la nueva apuesta de Manolo Caro

Alguien tiene que morir

 

El pasado viernes 16 de octubre, Netflix estrenó una de sus últimas producciones oficiales. Dirigida por Manolo Caro, Alguien tiene que morir es la antítesis de La casa de las flores, el gran éxito del director mexicano. También de la mano de la famosa plataforma de streaming, en abril de este mismo año se estrenó la última temporada de una serie que poco tiene que ver con lo que acaba de presentar. Nos encontramos ante una miniserie de tres capítulos que se aleja completamente del registro cómico al que nos tiene acostumbrados Caro y que nos introduce un argumento que entremezcla el drama y el terror psicológico.

Ambientada en nuestro país durante la década de los años cincuenta, Alguien tiene que morir nos cuenta la historia de un joven español llamado Gabino Falcón que regresa a su tierra natal tras una década viviendo en México con su familia materna. En su vuelta a casa trae consigo a un gran amigo llamado Lázaro, un bailarín mexicano del que prácticamente nadie parece fiarse en España pues desafía los estándares conservadores de la sociedad de la época. La familia Falcón, que tenía previstos una serie de planes para el recién llegado Gabino, se verá envuelta en una trama de desprestigio, rumores y sucesos dramáticos que hundirán su reputación y su futuro.

La intención del director con esta obra es profundizar en los prejuicios que había en ese momento hacia las personas homosexuales y mostrar los problemas a los que debían enfrentarse. Si bien se trata de una historia trágica, lo cierto es que la manera en la que se desenvuelven los acontecimientos y la evolución de algunos de los personajes provocan que la narración no llegue a calar tanto como se esperaba. Aunque el público puede conmoverse y empatizar con los personajes en ciertas escenas, la superficialidad prima en gran parte de la obra y, sobre todo a partir de la segunda mitad del segundo capítulo, la acción se desenvuelve tan rápido que el espectador debe asimilar demasiadas cosas en un breve espacio de tiempo.

Tras triunfar con la versión mexicana del film Perfectos desconocidos o con la anteriormente mencionada La casa de las flores, los seguidores de Manolo Caro esperaban esta nueva producción con ansias. Sin embargo, la única palabra capaz de describir ‘Alguien tiene que morir’ es agridulce. A pesar de que los más fieles han intentado salvar la serie, la crítica no ha tenido inconvenientes en mostrar su desilusión o, en el peor de los casos, su descontento. ¿A qué esperas para verla y juzgarla tú mismo?

 

 

 

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