‘El príncipe azul. La princesa rosa’ de Riccardo Francaviglia y Margherita Sgarlata

El príncipe azul
El príncipe azul

El príncipe azul. La princesa rosa. Ilustraciones de Riccardo Francaviglia y Margherita Sgarlata. Editorial Kalandraka, Colección Libros sin Palabras, 2020. 250 x 250 mm., 36 pp., 15 €, (+ 4 años).

Por José R. Cortés Criado.

“La ilustración es un lenguaje completo, inmediato y atractivo, con capacidad de “narrar” y, por es razón, merece el mismo respeto que la palabra escrita. Y así lo hemos probado con nuestra colección Silent Book”.

Patrizia Zerbi.

Ingenioso libro que demuestra que las palabras no son necesarias para contar una historia, aunque el verbo sea la base de toda comunicación humana. Son libros ideales para los que no saben leer, puesto que lo disfrutan plenamente observando los dibujos.

En esta ocasión tenemos dos libros en uno. Cuando vi la contraportada no entendí muy bien de qué se trataba, creía que estaba ante un volumen y que al final se anunciaba el siguiente de la colección. Solo cuando decidí volver a leerlo desde el final hacia adelante, comprendí la grandeza de esta historia y el ingenio de sus creadores.

Comenzando la lectura como ha de ser, vemos un príncipe enamorado que sale con su regalo en la mano en busca de su destinatario. Le ocurren múltiples contratiempos, hasta que alcanza su destino, todos muy bien detallados a lo largo de las páginas para su perfecta comprensión.

Me llamó la atención  el predominio de los tonos azules en casi todas las láminas, aunque en ellas también destacaban algunos dibujos de color rosa. Sobre todo la carroza, una carta y la joven vestida con ropajes de ese color.

 

Si comienzas la lectura desde la contraportada, deberías “leer” desde la página izquierda hacia la derecha para seguir la trama, entonces verás a una princesa rosa que está enamorada y manda una carta con una paloma mensajera a la persona que ama, al mismo tiempo que camina hacia ella, alcanzando su objetivo al llegar al inicio del libro.

Ambos personajes se entrecruzan en direcciones opuestas, pero no interactúan. En mi primera lectura, me sorprendía la presencia de la princesa, su carroza y la paloma con la carta en el pico en determinados planos, sin comprender muy bien por qué no se encontraban ambos, ya que los dos andan buscando a su amor.

Este libro admite múltiples lecturas. De la capacidad de observación y de la inventiva de cada uno depende el grado de satisfacción que su lectura aporta. Puede ser un buen acicate para contar historias, en las que pueden interactuar grandes y pequeños.

Los dibujos llaman la atención porque están sobre fondo negro. Se trata de una serie de esgrafiados realizados con trazos rectos, aunque algunas escenas iniciales están conseguidas gracias a trazos circulares. Son bonitos y consiguen reflejar fielmente sentimientos, acciones y deseos.

Me ha gustado mucho la forma de presentar la historia y la valentía de exponer las relaciones afectivas de los personajes.

El príncipe azul. La princesa rosa, quedó finalista en el Silent Book Contest 2017 y en el Premio Andersen 2017; y han recibido los premios Sulle Ali delle Farfalle, Stephan Zavrel y Malerba 2019.

 

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