‘El grito de la mariposa’ de Jordi Sierra i Fabra

El grito de la mariposa
El grito de la mariposa

El grito de la mariposa de Jordi Sierra i Fabra. Editorial Edelvives,  2016. 152 pp., 10,75€, (+ 14 años) 

Por José R. Cortés Criado.

”Los mapas sin colores ni fronteras eran cartas de amor d ela madre tierra». Jordi Sierra i Fabra: El grito de la mariposa.

Bishr y Mussy tienen catorce años y una vida muy dura. Son niños de la guerra, habitantes de una ciudad destrozada por los intereses políticos y económicos de las superpotencias mundiales y los movimientos religiosos.

Viven ocultos, duermen con miedo, recelan de cualquier sonido y deben cumplir su misión: acabar con el francotirador que está diezmando al grupo de niños como ellos que deambulan por las ruinas de la ciudad. Solo quedan ellos dos y se les une otro chaval de doce años, Abba.

Cuando se quedan sin agua y sin comida deben volver a retaguardia donde se encuentran otros hombres armados. Los dirige su antiguo maestro, hoy un implacable soldado, que busca acabar con todos sus enemigos para poder vivir en paz.

La vida de los chicos es severa. Deben localizar al francotirador y acabar con él. Su enemigo es muy astuto, piensan que mayor que ellos y entrenado para matar a distancia. Luego comprobarán que es de su edad. Los hombres son malos para este trabajo por su volumen, los jóvenes son más menudos y pueden ocultarse mejor, por eso son utilizados en tareas de vigilancia.

Los dos protagonistas se conocen desde hace bastante tiempo, están solos, necesitan sentirse protegidos por los demás y sueñan con una vida mejor cuando la guerra acabe. Bishr es muy primario, se plantea pocas dudas en su existencia y lo que persigue es acabar con sus enemigos.

Mussy es diferente, se plantea el porqué de una guerra tan absurda, el dolor que se esparce a su alrededor, la soledad de las personas, el odio exacerbado y sin sentido, piensa que quizás ellos no tengan toda la razón en el conflicto… dudas y más dudas que van forjando su personalidad, que no encaja en una sociedad tan violenta y sin sentido.

Al final del relato siguen sobreviviendo, ambos jóvenes se sienten seguros con el grupo, pero saben que la vida cambia poco, que mañana tendrán otro francotirador enfrente o un tanque o un ejército y que su destino está marcado por la tragedia de la guerra.

Sierra i Fabra lleva la trama a una ciudad de Siria, como antes la llevó a los territorios zapatistas de Hispanoamérica o a la región sudafricana, y se ocupa de los niños soldados, que son igualmente utilizados en todo tipo de conflicto.

Mussy tiene una chispa especial. Piensa. Tuvo una familia que se ocupó de su educación, tiene empatía, duda de lo que hace diariamente, siente pena por los supervivientes de la guerra, por los desaparecidos, por los que han perdido todo en su vida, y le gusta leer.

Este personaje pone una nota de esperanza. No todos en los conflictos bélicos son seres irracionales y sin sentimiento, también los hay con corazón y que piensan que se puede vivir mejor sin necesidad de la guerra, a pesar de estar totalmente atrapados en ellas.

Este libro es otro alegato a la paz y la concordia por encima de los otros temas que se le añaden: amistad, amor, empatía, valor, astucia, inteligencia que están presente a lo largo de las páginas. Buen libro para reflexionar.

La historia está contada de forma muy ágil, como suele hacerlo este autor, te lleva de capítulo a capítulo sin pestañear, te tiene en vilo durante muchas páginas y, de repente, llega un final inesperado, que te deja exhausto.

 

 

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