MangataMangata de Ricard Ruiz Garzón. Editorial Edebé, 2020, 130 x 205 mm., 130 pp., 10,50 €, (+ 12 años)

Por José R. Cortés Criado.

“Nunca vas a entender que se muriera. Como mucho, vivirás con ello. Así que no corras. No quieras correr. Tardarás en aceptarlo, pero lo  harás. Es ley de vida.” Ricard Ruiz Garzón: Mangata

Estupenda novela dirigida a un público adolescente que lucha por tener su propia identidad dentro de la familia. No es fácil, para algunos, ser la hermana pequeña, siendo la mayor muy especial y habiendo fallecido antes de tiempo. La obra está escrita en primera persona, siendo la narradora, Jana, la joven protagonista.

Jana prometió a su hermana que ella también bailaría sobre las aguas del lago frente a su casa una noche de luna llena, tal como vio a ella hacerlo una noche. La que le tomó una fotografía con la cámara prestada de aquella.

Esa desaparición alteró la vida familiar. Desde la abuela hasta ella, la menor de todos. Su hermano y sus padres también ven trastocados sus planes ante tamaña tragedia. Cada uno la sobrelleva como puede y sabe.

De las dudas existenciales, los recuerdos compartidos, los secretos entre hermanas, las confesiones a escondidas, las  cosas no dichas, los deseos de recuperar el tiempo perdido, junto a las historias de la abuela van dando forma a esta trama que se organiza en capítulos breves.

Cada capítulo es una letra del abecedario, empezando por la a y terminando por la z. Así podemos leer el primero que se titula, A de Artista; el segundo, B de Bailar hasta el último, Z de demás de Zya, nombre de la hermana fallecida.

Al final de cada capítulo aparecen otras palabras iniciadas con esa letra y la narradora escribe su significado o el recuerdo que le trae ese vocablo. En esos listados aparecen muchas palabras de distintas lenguas que no se pueden traducir con un sinónimo.

Este juego de palabras se basa en una exposición de fotografías que realizó la hermana mayor. Cada foto tenía como título una de esas palabras. La que da título al libro es sueca y significa: “caminito de plata que forma sobre el agua la luz de la luna”.

Descubrir palabras como: viraha, hindi, “echar de menos a alguien cuando ya no está” o samar, árabe, “no dormir para seguir hablando con amigos”, iktsuarpork, inuit, “salir mucho a ver si llega quien esperas”, gigil, indonesio, “algo tan mono que desearías pellizcarlo”, culaccino, italiano, “cerco que deja sobre la mesa un vaso frío” o boketto, japonés, “mirar al vacío sin pensar”, me ha hecho tener un disfrute extra de la lectura.

Al final, la joven madura, consigue bailar sobre las aguas del lago la última noche de luna que pasan en su lugar de vacaciones. Además se reconcilia con ella, con su madre, con su abuela y con todas las mujeres de su ascendencia, pues ellas tienen algo especial que las hace únicas.

Buena obra que refleja el paso a la madurez de una chica que ve su vida trastocada por una tragedia familiar. Seguro que atrapa a los electores desde su inicio por su frescura, su lenguaje actual y sus sentimientos.

Con este libro, Ricard Ruiz Garzón quedó finalista del Premio Edebé de Literatura Juvenil 2019.

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