Julia empuja la puerta con el pie y alcanza a ver las farolas encenderse antes de cerrar. Guarda las llaves en el bolso mientras teclea en el iPad. Avanza por el pasillo y se fija en un viejo reloj de pared. Es lo único que le gusta de esa casa. Curiosamente, sus agujas marcan las tres. Resoplando, Julia entra en la habitación del fondo:
-Papá, el reloj se ha vuelto a parar.
-Hola, hija. ¿Qué tal el día?
-Mucho trabajo, como siempre. ¿Lo arreglarás?…
Sin esperar la respuesta, Julia se va a su cuarto decidida a acabar el informe.
Al día siguiente, al salir de casa, oye satisfecha un suave tictac. Oye también a su padre, pero no tiene tiempo de darle los buenos días. La puerta se cierra.
El anciano se detiene y suspira. Después, se gira hacia el reloj y lo abre. El tictac deja de oírse.
El coreógrafo y bailarín Chevi Muraday y el escritor Alejandro Palomas se conocen hace años y en sus conversaciones…
Si estás buscando una plataforma especializada en la gestión integral de eventos, te vamos a…
Filmin estrena el próximo 9 de enero “Cosas pequeñas como estas” el drama irlandés protagonizado por Cillian Murphy (“Oppenheimer”,…
El hotel Occidental Puerto Banús ha celebrado su primer torneo de golf, coincidiendo con el final de…
CentroCentro, centro de arte contemporáneo del Área de Cultura, Turismo y Deporte, retoma en 2026…
Uno de los grandes rituales musicales del calendario internacional, el Concierto de Nochevieja de la…