De Coral Fernández-Palacios. Ganadora de la XV edición www.excelencialiteraria.com
Todos somos cuidadosos con nuestras pertenencias cuando las utilizamos por primera vez. Por ejemplo, estrenamos un teléfono móvil con el miedo de que se pueda caer y romperse el cristal de su pantalla, pero un año después lo lanzamos sin miramientos al sillón cuando llegamos a casa. Algo parecido sucede con la camisa que compramos hace tiempo y que, al quitárnosla, solemos abandonar en el suelo de la habitación, olvidando que en sus primeras puestas la mimábamos para que no se estropease.
Dejamos de preocuparnos del objeto a medida que nos familiarizamos con él, lo que nos puede ocurrir no sólo con nuestras pertenencias sino con las personas que nos rodean. Lo sufren el marido, la esposa, el novio, la novia, los amigos… acostumbrarse a su presencia hace que dejemos de prestarles la atención que merecen.
Suelen ser los primeros y los últimos días de un encuentro aquellos en los que más atención prestamos a quienes nos rodean, cuando esa es la atención que siempre deberíamos regalarles. ¿Acaso no deberíamos ofrecerles un abrazo, un consejo, una sonrisa todos los días, como si fuera la primera y la última vez? Cuidar nuestras relaciones personales es la única manera de que estas se fortalezcan con el paso del tiempo.
El próximo 18 de agosto, Filmin estrena en exclusiva El patíbulo, el último trabajo de…
Esta semana os vamos a hablar del libro Reluet: El color de la resiliencia de…
El Club de los Poetas Muertos, la esperada adaptación teatral del inolvidable texto de Tom Schulman, autor…
El próximo 31 de julio, Filmin incorpora a su catálogo, en exclusiva, "Mektoub, mi amor: Canto uno", la primera…
La Formación Profesional sanitaria se ha convertido en una de las opciones educativas más atractivas…
Médicos Sin Fronteras (MSF) presenta Esperanza a la fuerza, un proyecto expositivo e inmersivo con sede…