15.000 espectadores asistieron ayer al último concierto de este año de Rosalía en el Wizink Center de Madrid. Después de más de 40 conciertos en países Europa, América e incluso África. Un concierto inolvidable incluso para la cantante que ha explicado durante el concierto: «No sé cuándo volveré a cantar en un sitio como éste y unas canciones como éstas”.
Rosalía ha desplegado toda su magia delante de sus seguidores con su variado repertorio que va desde las canciones de flamenco de su primer álbum, su exitoso El mal querer y las nuevas del pop latino con las que ha triunfado en este 2019.
La cantante Rosalía ha deslumbrado con sus cambios de repertorio, sus contrastes logrados con la música y las coreografías de sus seis entregadas bailarinas que han fusionado el flamenco con los ritmos urbanos de la música. Un concierto que por otro lado apenas ha cambiado de los espectáculos de esta gira y los de Barcelona del sábado y el domingo. El arranqué eléctrico con su Pienso en tu mirá, seguido de A palé y De madrugá. Impresionante la versión a capela de Catalina, que la cantante dedicó a El Guincho y la magia de canciones de sus singles entrelazados Millonària y Dios nos libre del dinero. El concierto siguió con las canciones Bagdad, Brillo y la desatada locura de Yo x ti tú x mí cuando apareció por el lateral derecho del escenario el portorriqueño Ozuna.
El final del concierto arrasó con Con altura, Aute cuture y su himno ya internacional Malamente. Una noche mágica en la que Rosalía rompió Madrid con su magia.
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