Los poemas menguantes se publicará en septiembre, uniendose al resto de poemarios de la colección Tierra Poética de la editorial Grupo Tierra Trivium.
Este poemario pudo ser solo una idea en la cabeza, una resaca prolongada durante un mes, un diagnóstico poco favorable, una vocación frustrada, un caos existencial o una voz perdida en las entrañas de un empleo temporal. Lo que sí es Los poemas menguantes es un aprendizaje, un déficit de sueño, una búsqueda interminable y una sorpresa.
«Alfonso Larrea, armado con la mejor artillería, la que se carga con la munición de los clásicos, ha ido metiendo una bala entre los ojos de todas aquellas serenas que acostumbran a secar la cabea del agua para intentar confundir al autor con la promesa de un éxito que no llegará sino con la paciencia del agricultor que es capaz de distinguir la maduración de su fruto, nunca a través de la prisa y del afán de publicación, los dos enemigos mortales de la dignidad literaria», nos cuenta David Llorente.
Alfonso Larrea (Córdoba, 1990) estudió Filología Hispánica, tuvo una banda de rocanrol, ha sobrevivido a muchas mudanzas y empleos, y habla mal algunos idiomas.
Ha conseguido algunos reconocimientos: Premio de Poesía de la Delegación Provincial de Educación de Córdoba (2008); Accésit del I Premio Feliciano Delgado al buen uso del español (2011); Premio de Narrativa de los II Juegos Florales de Tossa de Mar (2018); y también ha participado en un par de libros académicos y especializados. A pesar de todo, sigue arrastrando esa extraña necesidad de seguir escribiendo.
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