Ricardo Gómez, Premio Torre del Agua Honorífico de la IX edición del FestiLIJ3C 2026
Ricardo Gómez
«Por suerte, la vida es lo bastante larga como para
dedicarla a más de una sola cosa».
Ricardo Gómez (Segovia, 1954) creció en Madrid y asegura que volvió a nacer cuando, tras trabajar muchos años como profesor de matemáticas, decidió dedicarse a escribir. Por su obra ha recibido, entre otros premios y reconocimientos, el Premio Barco de Vapor 2006, el Premio Cervantes Chico 2006, el Premio Gran Angular 2016, el Premio Alandar 2003 y 2013, el Premio Ignacio Aldecoa 1996 y 1997, el White Ravens 2004 y al Mejor Álbum Ilustrado Brasil 2015. El FestiLIJ3C 2026 le ha distinguido con el Premio Torre del Agua Honorífico por su dedicación a la Literatura Infantil y Juvenil.
P. ¿Qué sintió al saber que le habían concedido el Premio Torre del Agua Honorífico?
R. Me entusiasmó recibirlo este año y estar junto con figuras como Jordi Sierra y Fabra, Alfredo Gómez Cerdá, Concha López Narváez y Luisa Villar. No lo digo por falsa modestia: el premio me enorgullece a sabiendas de que hay otros colegas con más méritos que los míos, y que llevan más tiempo trabajando que yo.
P. Dice que ha nacido dos veces. La primera, cuando su madre lo trajo al mundo; la segunda, cuando decidió dedicarse a escribir, después de dar clases de matemáticas… ¿Qué le impulsó a dar el salto?
R. Siempre me ha apasionado leer, y creo que he admirado secretamente a autores de obras que me entusiasmaban de niño y de joven. Dar ese salto supuso una aventura, por supuesto, y creo que había un motor importante: la envidia, por esa posibilidad de crear personajes y desarrollar tramas. Por suerte, la vida es lo bastante larga como para dedicarla a más de una sola cosa. Cuando comencé a escribir descubrí que era algo que siempre había deseado.
P. ¿De qué le sirvió la experiencia como profesor a la hora de afrontar el reto de la escritura?
R. Quizá otros puedan descubrirlo mejor que yo mismo. Digamos que me gustan la precisión, la correcta secuencia, el orden, la definición de los personajes y, por supuesto, la resolución de problemas que comporta cualquier situación vital. Por otro lado, dar clases me ha permitido acercarme muchos años al mundo infantil y juvenil, creo, que es desdeñado por la literatura que podríamos calificar como adulta. Aunque yo siempre pienso que un buen libro para niños y jóvenes debería atrapar también al lector adulto.
P. Aunque ya no esté en la enseñanza: nos dicen que los alumnos españoles están a la cola de la UE y la OCDE en ciencias y matemáticas, ¿se atreve a aventurar por qué?
R. No sé si del todo a la cola, pero es cierto que los resultados no son los deseables. La educación ha sido un terreno en el que ha pesado más la política que la razón, no hay más que ver que es lo primero que se modifica cuando cambia un gobierno. Por otro lado, la burocratización, la competitividad y la falsa modernidad arruinan cualquier intento de que la escuela sea un sitio verdaderamente educativo. Y luego está el mal social que a todos nos inunda, cuando se desdeña el conocimiento, se posterga la ciencia y se priman la ignorancia y la superficialidad. No hay más que asomarse a las parrillas de las televisiones generalistas.
P. Hablemos de su trabajo como escritor, de sus libros. ¿Qué temas afronta habitualmente?
R. Se dice que los escritores no elegimos los temas, sino que son estos los que nos eligen. En muchos casos yo me dejo atrapar por personajes o argumentos que me asombran, me sorprenden e incluso me duelen. Mi literatura tiende a ser realista, y no excluyo situaciones conflictivas que pueden vivirse no solo en el mundo próximo sino en el planeta entero, que en definitiva es la casa de todos. En ocasiones se me ha reprochado utilizar protagonistas desconocidos o lejanos pero, como Bartleby, no puedo evitarlo.
P. El que recibirá en Tres Cantos no es, ni muchísimo menos, el primer premio que le conceden. ¿Qué suponen estos reconocimientos para un escritor?
R. Siempre he dicho que un premio supone una responsabilidad que se contrae con quien lo concede, con los lectores y las lectoras y, sobre todo, con uno mismo. Un premio no es un punto final sino un golpe de remo para seguir avanzando. Y, por supuesto, también están la satisfacción, el poder compartirlo con colegas y personas queridas, y el agradecimiento. En este tipo de premios, que además son honoríficos, no puedo por menos que sentirme muy agradecido.
P. Hemos evocado unos estudios que no dejan muy bien a nuestros jóvenes, hablemos de otros qué sí hablan bien de ellos: el último barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros 2024 constató que el 75,3% de las personas de entre 14 y 24 años lee libros en su tiempo libre, lo cual las consolida como el grupo más lector. ¿Le sorprenden estos datos? ¿A qué los atribuye?
R. Antes de nada: los datos que no dejan bien a los jóvenes en realidad no dejan muy bien a la sociedad en que se desenvuelven. No son ellos los culpables, o los únicos culpables. Están muy bien esas cifras, siempre que sean reales, pero no debemos caer en la autocomplacencia. Pienso que ser crítico es un paso para mejorar. Habría que preguntar también qué se lee. Porque en un país donde se publica tanto pero donde no hay una auténtica crítica literaria corremos el riesgo de primar la cantidad sobre la calidad.
P. Parece que esos lectores voraces tienen la suerte de contar con un grupo de escritores extraordinario. ¿Hay un bum de buenos autores y autoras de literatura infantil y juvenil?
R. Sí, lo hay, y me parece genial. En relación con este premio, que valora una trayectoria, nótese que lo hemos recibido escritores vetustos, lo que en cierto punto es lógico. Creo que en este momento hay un extraordinario plantel de escritoras y escritores jóvenes y algo más maduros que son valientes, entusiastas, creativos y están muy comprometidos con la literatura. A muchas y a muchos les deseo y auguro un estupendo futuro incluso en estos tiempos difíciles. Son generaciones de recambio que dan mucha esperanza.
P. Rellene, por favor, los puntos suspensivos: Para mí, escribir es…
R. Leer de una forma más profunda.
P. ¿Y qué es leer?
R. Descubrir mundos y personas que nunca podremos conocer por experiencia directa, establecer una comunión con personas próximas o lejanas, tanto en el espacio como en el tiempo. ¡Algo prodigioso!
El IX Festival Internacional de Literatura Infantil y Juvenil de Tres Cantos, FestiLIJ3C 2026, se celebrará del 5 al 8 de febrero. Toda la información en https://www.festilij3c.com

