110392_Cub_Hada_Ev.inddUn hada descontrolada de André Bouchard (Texto e ilustraciones). Editorial Edelvives, 2016. Cartoné, 40 pp., 9.90 €.

 

Por José R. Cortés Criado.

Marga tiene un disfraz de hada con su varita mágica y todo y decide poner en práctica el poder de su varita para demostrarle a su amiga Hortensia lo bueno que es su regalo de cumpleaños.

Así, en medio del parque decide transformar una silla en una calabaza y lo consigue, pero la calabaza parece la de Halloween y, además, carnívora, así que antes de ser devorada la transforma en una carroza y…efectivamente, se transforma en una carroza algo espantosa, la pobre Marga piensa que tiene poderes pero que debe mejorarlos, así que se propone transformar unas palomas en briosos y elegantes corceles, pero el resultado no es el esperado, aparecen gnomos gigantes que se dedican a pasear en la carroza y a asustar a los paseantes.

Como Marga no domina la situación, Hortensia se ríe de ella, hasta que aquella se enfada y decide transformarla en un sapo. Abracadabra… y funcionó de nuevo el hechizo.

La pobre niña, aterrada, decide devolver su aspecto anterior a su amiga, pero no lo consigue esta vez, tan enfadada está con ella misma que rompe la varita mágica; apesadumbrada se da cuenta que sin ella su amiga nunca recuperará su aspecto humano. No le queda más remedio que llevarla a su casa y arrostrar las consecuencias.

Y cuando llega a casa de Hortensia no entiende muy bien qué ocurre pero el lector rápidamente comprende la situación al leer el diálogo entre madre e hija y observar la vivienda donde habitan.

Si ingenioso es el texto con su sorpresa final, más lo son aún las imágenes, André Bouchard nos presenta unos personajes vivos y expresivos que comunican muy bien su estado de ánimo a los lectores.

Los dibujos están dibujados a plumilla primando en ellos el negro de la tinta sobre el blanco del papel, el autor solo destaca a las protagonistas y a algunos personajes más dándoles color sobre los trazos negros.

Los personajes secundarios ocupan gran espacio y tienen más vida al ser bañados de color; llaman la atención los gnomos, algunos transeúntes y, sobre todo, la expresividad de las palomas que si en un principio temen ser pisadas por una elegante señora que camina hablando por el móvil, después se horrorizan al ver la calabaza asesina.

Bonita historia bien contada y mejor dibujada.