‘¿Cuántas reinas caben en una casa?’ de Carmela Trujillo

¿Cuántas reinas caben en una casa? de Carmela Trujillo. Ilustraciones de Rafael Gil. Editorial Ramaraga, 2018. 220 x 220 mm, 32 pp., 14 €, (0- 99 años)

Por José R. Cortés Criado.

Cristina es la reina de la casa, también lo son su madre y su abuela, pero a veces llegan otras reinas para quedarse en el hogar y la pobre niña no sabe si podrán compartir el trono y ha de pedir permiso a la reina mamá.

Así le sucedió un día que salió de paseo con su madre y se encontraron una cotorra herida; ante tanta pena, la niña desea llevarla a casa y le pregunta a la progenitora: ¿Cuántas reinas caben en una casa, mamá?

Así que la cotorra con aires de reina llegó a la casa de la pequeña y pronto se hizo un poco ama del lugar y pasó a llamarse Reina; más tarde llegó una gata sorda, con aire de reina que pasó a llamarse Cleopatra; por último apareció una galga abandonada que se llamaba Queen y también fue adoptada.

Lo más original de la historia es que ningún animal se siente conforme con su identidad. La cotorra quiere ser una sirena; la gata, un perro; y la galga, un gato.

La niña se pregunta por qué son tan raros su animales adoptados, pero la abuela nos las considera así, piensa que son perfectas, extraordinarias, y es que una cosa es la felicidad de las personas o animales y otra lo que se espera de cada uno de ellos.

Genial historia que nos ayuda a comprender la importancia de adoptar animales abandonados o maltratados, protegiendo siempre al débil, por un lado; y por otro, nos hace ver que la vida no es como dicen los cánones establecidos per se, si no que cada uno ha de vivir según sus deseos y aspiraciones, sin tener que seguir modelos impuestos.

Me ha gustado mucho la trama, me resultan muy simpáticos los personajes, tanto las tres reinas humanas como las tres animales; pero más aún las imágenes que las representan.

Si Carmela Trujillo sabe crear una historia con palabras; Rafael Gil sabe complementarla con imágenes graciosas, expresivas y llenas de vida. Hay que ver las caras de cariacontecidas de madre e hija cuando encuentra a la cotorra caída del árbol, a esta disfrutando de su baño en la bañera de casa; a la gata huyendo del agua o a Queen tumbada al sol.

Y geniales son la abuela y la nieta cuando bailan con sus melenas al viento junto a las tres nuevas reinas de la casa; aunque la madre teme que si se descuida puede llegar a tener un zoo de simpáticas reinas en su casa.

Color, alegría, ingenio, sabiduría, expresividad y bondad a raudales fluyen de las páginas de este interesante libro.

Me ha gustado mucho, he disfrutado de su lectura textual y gráfica. Seguro que gusta a grandes y pequeños porque las buenas obras se leen a cualquier edad.

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