‘La niña huracán y el niño esponja’ de Ilam Brenman

La niña huracán y el niño esponja de Ilam Brenman. Ilustraciiones de Lucía Serrano. Editorial Algar, Colección álbumes ilustrados, 2018. 240 x 260 mm, 32 pp., 15,95 €, (0 – 99 años)

Por José R. Cortés Criado.

El día que la niña nació se enteró todo el mundo, más allá de los gritos de su madre se oyeron los berridos de ella que sonaban más que un huracán. Fue un día de tormenta

El día que nació él, ni la madre ni el hijo llamaron la atención; él copió la sonrisa tímida de su madre y apenas lloró. Fue un día de mucho calor.

Ella, desde el principio es un torbellino, no para de llorar, gritar, moverse, correr, saltar y mancharse mientras come. Para los padres un peligro permanente en acción, para su maestra un huracán.

Él tardó en gatear, en hablar y siempre iba muy tranquilo, hacía todo con cuidado y prestaba muchas atención a todo cuanto acontecía a su alrededor. Su maestra dijo: ¡Qué niño más bueno!

Un día coincidieron en el parque, ella no paró ni un segundo, su mascota, un perro, la seguía todas partes y participaba de ese no parar de su ama; él estaba sentado en un banco, no se atrevía a moverse ante la vitalidad desbordada de ella.

Pero, a pesar de ser tan dispares, terminaron siendo amigos. Incluso él se atrevió a sacar su mascota al parque, una tortuga; y a hacer algunas cabriolas como ella.

Y como dice el autor, Ilan Brenman: “Su amistad duró para siempre: el niño esponja aprendiendo a saltar, a girar y a dar volteretas, y la niña huracán aprendiendo a calmarse, a observar y a imaginar.”

Las ilustraciones a lápiz de Lucía Serrano, reflejan perfectamente la personalidad de ambos protagonistas y nos los muestra en sus quehaceres diarios tal como nos lo imaginamos. Ya sea la cara de felicidad del niño esponja al comprobar que su tortuga fue capaz de morder el hocico del perro de su amiga.

Una escena superdivertida y muy conseguida es la de la madre de la niña huracán intentando salvar los adornos de su casa y evitar las travesuras de su hija en el salón de casa.

Las diferencias entre las personas no deben alejarnos sino todo lo contrario, es el mensaje del texto. Las diferencias nos enriquecen, todos aprendemos de todos.

Las palabras se amplifican con las expresivas ilustraciones que nos presentan a dos pequeños inteligentes, despiertos, divertidos pero con personalidades totalmente opuestas.

Muy buen álbum ilustrado en el que el escritor brasileño ha sabido refleja algunos de sus recuerdos infantiles con la experiencia como padre de dos niñas. La ilustradora madrileña ha sabido crear unos personajes vivos y graciosos para tan singular amistad.

Print Friendly, PDF & Email
, ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *