Relato: ‘Woody Allen, director impresionista’ de Clara González

Woody Allen

Woody Allen, director impresionista de Clara González. Ganadora de la XII edición www.excelencialiteraria.com

 

Al analizar cualquiera de los cincuenta y cuatro largometrajes de Woody Allen, se suele glosar la genialidad de los diálogos y el trasfondo de sus historias,a pesar de queel neoyorquino ha sido siempre muy cuidadoso con la estética de sus películas, pues durante su larga carrera ha trabajado con grandes directores de fotografía.

En la última de sus cintas, la dirección de fotografía corrió a cargo de Vittorio Storaro, un maestro a la hora de escoger las luces y las lentes.Y no es coincidencia que la luz fuera también la obsesión de los pintores impresionistas.

¿Será casualidad que en la escena en la que dos de los protagonistas de la película (Shannon y Gatsby) se encuentran en la entrada del Metropolitan Museum of Art,haya un enorme cartel del escultor Rodin? Es cierto que el rodaje coincidió con la exposición que se le dedicó al artista impresionistaen 2017, conmemorando el centenario de su muerte. No obstante, Allen podría no haberlo incluido en el encuadre.

Pero hay más: una vez Shannon y Gatsby entran en el Museo, al fondo se veuna serie de obras impresionistas, que se suceden mientras van paseando por las distintas salas.

MonetViajemos en el tiempo hasta finales el siglo XIX. Por las tardes, Édouard Manet se sentaba en el café Guerbois, del barrio parisino de Montmartre. Alrededor de su persona se forjaron los fundamentos del estilo impresionista, mediante los debates con Monet, Renoiry Degas. Estaban dispuestos a retar la pintura academicista que se exponía en los salones oficiales.

A aquellos artistas les unía el deseo de hacer una pintura mucho más espontánea, ajena a los lienzos academicistas, que buscara la inmediatez de la recién nacida fotografía. Por situarse tan lejos de los cánones establecidos, se les prohibió mostrar su trabajo en el Salón Oficial de París, por lo que se juntaron en el Salon des Refusés (Salón de los Rechazados).

Si hay algo caracteriza las películas de Woody Allen, es su frescura y dinamismo. Pero también la luz, como en Magia a la luz de la luna, en la que Darius Khondji ejerció de director de fotografía.Sonia Sánchez Recio, autora del blog especializadoPasajes de cine, afirmó que Khondji “recorre los espléndidos paisajes de la Riviera francesa apoyándose en la paleta de colores y en la libre pincelada de los pintores impresionistas”. Hay una escena que destaca en este sentido: los protagonistas, Sophie y Stanley, van a ver a una pariente de él y se detienen a comer por el camino. En el restaurante, detrás de ella, hay otros comensalesdominados por los colores blanco y azul, con una película rosada que los cubre, es decir, los mismos colores y tonos que encontramos, por ejemplo, enlas Niñas en el mar, del iluminista español Joaquín Sorolla.

La primera escenade Medianoche en París, se rodó en Giverny, donde Monet se retiró y realizó su serie de Las Ninfeas, en su jardín japonés. Gil, el protagonista, y su pareja Inez se encuentran sobre el mismo puente que pintó el artista, que cuelga sobre la laguna de los nenúfares (El puente japonés). Sin embargo, antes se han sucedido una serie de tomas de algunos de los monumentos más emblemáticos de París, la ciudad de los impresionistas por excelencia, que recuerdan a lienzos urbanos de ese movimiento.

Clara González
Clara González

No fue la primera vez que Woody Allen utilizó París como telón de fondo, ya que parte de la trama de Todos dicen I love yousucede en la Ciudad de la Luz. Otra vez la luz.Los colores, los paisajes, las posturas, las escenografías hacen de Woody Allen un artista impresionista, igual que lo fueron Monet, Renoir o Degas.

 

 

 

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