‘En el desierto’ de Carmela Trujillo

En el desierto

En el desierto de Carmela Trujillo. Ilustraciones de Mercè Galí. Editorial Combel, Colección: La madriguera, 2020. 185 x 185 mm, 24 pp., 9,90 €, (+ 5 años).

«Aunque mis primos son los perros y los lobos, yo soy tan pequeño como un gato».

Carmela Trujillo: La madriguera en el desierto.

Sin duda, un libro curioso y sorprendente. Desde que comienzas a leer te quedas pillado con la trama, es que se inicia con una página en negro con letras blancas que nos informan que estamos dentro de una madriguera en el desierto con muchos túneles en las que vive un animal muy pequeño.

De entrada te sorprende el inicio, que, además, involucra al lector con la primera palabra, “estamos”, luego predomina el negro, incluso en la siguiente página donde se vislumbran los ojos de ese animal en la madriguera en el desierto, todo muy bien reflejado con unos brochazos de color negro y ocre.

Y seguimos intrigado, porque surge un diálogo sin personajes, alguien pregunta y otro responde, sentimos que preguntamos por la curiosidad que nos dejó la entrada del cuento y la escritora nos responde. En las siguientes páginas pares encontramos unas preguntas y respuestas cada vez en mayor tamaño de letra, como si el interlocutor perdiese la paciencia.

Las cuestiones intentan aclarar de quién se trata, que si una hormiga, que si un perro, que si un gato, que si…la respuesta es negativa y el narrador vuelve a dar otra pista, que si tiene orejas grandes, que si… y las respuestas siguen siendo negativas, pero el narrador recopila la información dada hasta entonces y vuelven las preguntas y las respuestas negativas, con una línea de continuidad argumental que va acumulando datos hasta que se presenta el protagonista del cuento.

Es Fenec, se presenta tímidamente y nos muestra su álbum familiar, que nos ayuda a ampliar la información recopilada hasta entonces y nos lanza una nueva pregunta: “¿Queréis conocerme un poco más?”

Para eso debemos sacar de la solapa de la contraportada y desplegar una fotografía del protagonista, si damos la vuelta al papel leeremos una carta de ese animal en la que desvela su identidad y nos cuenta cosas de su constitución, alimentación y forma de vida.

Es un libro sorpresa. Una vez que el lector entra en el juego de preguntas y respuestas y sigue las pistas que la escritora va dando, por fin logra conocer a tan singular animal. La fotografía es muy bonita.

Me ha llamado la atención el ingenio de Carmela Trujillo para hilvanar esta historia tan simple y tan amena; y la perfecta combinación del texto con las sencillas ilustraciones, casi esquemáticas de MercèGalí, aunque llenas de vida y expresividad.

La ilustradora utiliza un trazo negro con firmeza para dibujar los elementos del relato, ya sea un cactus, una madriguera, unas orejas, un lagarto, una jirafa o unas huellas, casi siempre sobre un fondo ocre, imitando el hábitat del personaje.

Me ha gustado mucho este pequeño libro de pasta dura.

 

 

 

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