12 poemas de Antonio Machado de Manuela Rodríguez, Antonio Rubio y Pablo Auladell

12 poemas de Antonio Machado

12 poemas de Antonio Machado. Selección de Manuela Rodríguez y Antonio Rubio. Ilustraciones de Pablo Auladell. Editorial Kalandraka, 2020. 185 x 270 mm., 36 pp., 15 €, (0-99 años)

Por José R. Cortés Criado.

 

Manuela Rodríguez y Antonio Rubio han realizado esta selección poética para la editorial Kalandraka. Han escogido doce poemas que nos acercan a tan gran poeta al mundo de los pequeños lectores, desde sus inicios modernistas hasta la poesía más filosófica de su madurez.

Los doce poemas, todos muy conocidos, traen recuerdos infantiles, reflexiones del poeta, recuerdos de Federico García Lorca y hasta se retrata para que los lectores puedan hacerse una idea de quién es.

Las poesías recopiladas son las siguientes: He andado muchos caminos, Pegasos, lindos pegasos; Recuerdos infantiles, Las moscas, Guitarra del mesón, Parábolas, Proverbios y Cantares, La saeta, A un olmo seco, La plaza tiene una torre, El crimen fue en Granada y Retrato.

Seguro que los pequeños lectores disfrutan con los versos encadenados que los llevarán del balcón al caballero; sabrán cómo suena la guitarra, conocerán una saeta muy humana, verán los pegasos de madera dar vueltas, se sacudirán las moscas pertinaces, verán el pobre olmo florecer, rememorarán una clase aburrida y pensarán en los sueños infantiles.

Cada uno de los poemas tiene su ilustración. La página par muestra el dibujo y la impar los versos. Pablo Auladell dice que Machado nunca dejó sus recuerdos infantiles, por eso crea esas imágenes algo difusas, con predominio de los tonos negros, grises y marrones, evocan un patio sevillano, un pegaso dando vueltas en el carrusel, la imagen de Lorca a la sombra de un árbol, la del propio Machado, la del niño en un estanque o en clase.

También refiere que la madre de Machado comentó que su hijo nunca tuvo la alegría de la juventud, de ahí que se lo imagine como un niño/viejo o un viejo/niño; y piense que ese hombre bueno no salió jamás del jardín del Palacio de las Dueñas, ya que quedó marcado por el vergel, los limones y la fuente del patio.

Bonito libro cargado de lirismo poético y pictórico que gustará a grandes y pequeños por esa delicadeza que aportan los suaves trazos delicados con tenues toques de color que evocan los versos machadianos.

Las dos últimas páginas recogen una sencilla biografía de Antonio Machado, las dos siguientes los comentarios del ilustrador.

 

 

 

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