Galldós un escritor en Madrid

Galdós un escritor en Madrid de Carmen Fernández Etreros (textos) y Guillermo Menéndez Quirós (ilustraciones). Oberón Libros, 2020. 128 pp., 18,95€ .

Por Anabel Sáiz Ripoll.

Galdós, un escritor en Madrid es una puerta luminosa, como un camino abierto hacia la lectura de Galdós. Gracias al texto y a las ilustraciones, los jóvenes y no tan jóvenes podrán entender la verdad que se esconde en los textos de Galdós.

Este año 2020 se ha conmemorado el centenario de la muerte de Don Benito Pérez Galdós (1843-1920).  Si las circunstancias lo hubieran permitido, muchos más habrían sido los actos que se habrían celebrado en su memoria; aunque, seguro, que lo más importante es que se lea a Galdós, que las generaciones que aún no lo ha hecho se acerquen a él, sin prevenciones, y disfruten de una literatura directa, afilada, sagaz y siempre alerta. Fue Galdós uno de los escritores más prolíficos de la literatura española y un testigo de las turbulencias de su tiempo, que fue amplio y lúcido.

La novela que nos ocupa se presenta en un formato muy actual, con la idea de demostrar que los ropajes externos se adaptan bien a las grandes obras, que Galdós, en este caso, acepta muy bien la modernidad y es capaz de convencer a los lectores más jóvenes con sus textos, con su palabra, con su discurso y con esa capacidad de obervación que siempre tuvo don Benito.

Carmen Fernández Etreros es la autora del texto escrito que se muestra de manera ágil, como sucede en la tipología propia del cómic. Galdós es el protagonista absoluto del relato. Se recuerda su llegada a Madrid, con solo 18 años. Galdós viajó desde Las Palmas para estudiar en Madrid, sí, pero, sobre todo porque su familia quería alejarlo del amor a su prima Sisita. Desde el pasado, cuando Galdós es ya un anciano, que ha perdido la vista y que es homenajeado, se recuerda su peripecia vital. Su llegada a Madrid, su afición a perderse por las calles, su curiosidad innata, la relación que mantuvo con las distintas mujeres que pasaron por su vida, aunque nunca se casó con ninguna y las dificultades que tuvo para abrirse camino en el mundo de la narrativa. Galdós viajó a París, con su familia, y allí descubrió a Balzac quien cambiaría su manera de entender la literatura. Todo eso, Carmen Fernández lo recoge, gracias a una exhaustiva documentación, de manera certera y muy directa. Galdós tuvo mucho que agradecer a su cuñada, que siempre creyó en él y le ayudó económicamente y a su hermana. Destaca también su hija María, a la que acabó reconociendo. No es de extrañar que sea la figura femenina quien se muestre como protagonista enorme en sus textos. Desde «La Fontana de Oro» a los «Episodios Nacionales», pasando por «Doña Perfecta» y «Fortunata y Jacinta», muchos son los grandes títulos que se mencionan en la novela de los que, incluso, se reproduce un fragmento, aunque muy bien integrado en la historia. Galdós se ganó la vida como periodista, aunque siempre con apuros, quiso fundar editorial propia y lo hizo, pero no le funcionó y mantuvo una relación compleja con Emilia Pardo Bazán. Destacan los momentos históricos que vivió en la capital de España, de los que Galdós fue testigo de excepción. El entierro de don Benito fue multitudinario y una muestra de afecto popular.

Galdós un escritor en MadridRealmente, la novela nos descubre momentos desconocidos, nos proyecta una figura real, de carne y hueso y nos conduce por los momentos importantes de su biografía. Destaca también el compromiso con la realidad que podemos observar en su obra teatral «Electra».

Las ilustraciones de Guillermo Menéndez Quirós son imprescindibles para sentirse dentro de la peripecia vital del autor. Destaca su realismo, la cercanía con los personajes y una captación especial de los primeros planos, los rostros, las miradas. Dado que Galdós gustó mucho de pasear por Madrid y de descubrir nuevos rincones, no es de extrañar que Madrid sea también protagonista de la historia.

Galdós, un escritor en Madrid es una puerta luminosa, como un camino abierto hacia la lectura de Galdós. Gracias al texto, a las ilustraciones, los jóvenes y no tan jóvenes podrán entender la verdad que se esconde en los textos de Galdós, la agudeza de sus comentarios, su ironía, el juego que hacía con los nombres personales, la época que vivió y, sobre todo, valorar a un gran escritor que convendría releer porque, así, entenderíamos muchas de las claves de nuestro mundo. Por ejemplo, Galdós vivió también una epidemia en Madrid, la del cólera. Pueden cambiar las personas, pero las maneras de enfrentarse y superar los miedos y los retos de los que nos han precedido, nunca pasarán de moda.

Excelente y documentada revisión de la vida y obra de Benito Pérez Galdós; un regalo, no hay duda.

 

 

 

 

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