‘No es Juan y las habichuelas mágicas’ de Josh Funk y Edwrdian Taylor

No es Juan y las habichuelas mágicas

No es Juan y las habichuelas mágicas de Josh Funk. Ilustraciones de Edwrdian Taylor. Editorial Anaya, 2020. 225 x 290 mm, 40 pp., 12 €, (+ 3 años).

Por José R. Cortés Criado.

«Esté muerto / o esté vivo… / ¡De comérmelo / no me privo!»

No es Juan y las habichuelas mágicas de Josh Funk.

Disparatada recreación del clásico cuento Juan y las habichuelas mágicas donde el narrador dialoga con Juan y el cuento va tomando otros derroteros, que hacen que esta historia sea distinta y abre la posibilidad, a los pequeños, de participar en su desenlace.

Todo comienza cuando Juan está durmiendo y el narrador lo despierta y se ve obligado a vender su vaca Lactosa. Lo siente mucho y le pagan solo cinco habichuelas. Está a punto de rechazarlas. Las propias habichuelas deben convencerlo de sus poderes, pero ni por esas. Al final enfadados las tira por la ventana y…

 

Sí, la planta crece hasta el infinito, el narrador le dice que debe escalar. Él pide un equipo adecuado de escalador. Le  insiste en que debe subir. No le gusta. Va protestando y hasta ve a Ceni, la famosa Cenicienta que lo invita a un baile. Juan desea acudir encantado pero su deber es ascender y sigue subiendo.

Por fin llega hasta el castillo del gigante, que enseguida huele su presencia y casi acaba en el puchero, pero este gigante es vegano y no es tan mala persona como en el otro cuento y terminan amigos y socios. Comparten riqueza y deciden abrir un restaurante donde solo se servirán habas con el siguiente nombre: ¿Dónde est… HABAS?

Y por si fuera poco, Ceni los visita y comen habas y son felices, pero no comen perdices.

A los diálogos de los personajes, se suman las palabras del narrador que les recuerda cómo debe seguir la trama, qué deben hacer y qué no, cuándo ha de acabar el cuento, cómo debe ser el final, y ellos hacen lo que les viene en ganas.

El texto juega con distintos tamaños y tipo de letras. A los personajes les pone bocadillos, como en los cómics, de un color diferente a cada uno de ellos y una tipología de letra personal

La mayor parte del papel está ocupada por los dibujos de gran colorido y mayor expresividad. Predominan los colores vivos y nos recuerdan los diseños de los cuentos clásicos por sus viviendas, los castillos…, aunque se añadan elementos actuales como el traje de escalador, planos detalles en algunas doble páginas o en un plato de comida.

También llama la atención la presencia de muchos personajes de los cuentos tradicionales en el restaurante, ya sea la sirenita, los tres cerditos, la gallina de los huevos de oro, el lobo, la liebre, la tortuga y otros muchos más como Pinocho.

Simpática forma de cambiar el rumbo de los acontecimientos que gustará a los pequeños lectores, siempre que conozcan los cuentos populares y sepan interpretar el sentido irónico de la trama.

En la contraportada final, el arpa mágica pide a los lectores que localicen en a la sirenita, a los tres cerditos y a otros personajes de cuento en este libro.

 

 

 

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