‘El último lobo blanco’ de Sébastien Perez y Justine Brax

El último lobo
El último lobo

El último lobo blanco de Sébastien Perez. Ilustraciones de Justine Brax. Editorial Edelvives, 2020. 290 x 364 mm., 40 pp., 15,90 €, (+ 6 años)

Por José R. Cortés Criado.

“El combate más difícil iba a comenzar. Ahora necesitaba enseñar a los suyos a vivir en paz”.

Sébastien Perez: El último lobo blanco.

Otro gran álbum de tamaño y calidad que la editorial Edelvives saca al mercado bajo la dirección artística de Benjamin Lacombe, siempre con una excelente presentación y un mimo a la hora de mostrar esta historia llena de ternura y estas imágenes llenas de magia y vida.

Milo es un aprendiz de arquero y, entre estos, el mejor. Así que cuando suenan aullidos de lobo y el temor se apodera del poblado, no le queda más remedio que ir en busca del animal y exterminarlo.

Todos recuerdan con temor, que tras la Gran Guerra, en la que se enfrentaron hombres y lobos hambrientos durante el último invierno, no se volvió a ver a ningún lobo y que, tampoco, regresó ningún hombre.

Se ofreció voluntario para cazar al lobo, se envolvió en su abrigo de piel, cogió su arco, sus flechas y comenzó a andar en dirección a tierras desconocidas, hacia donde fueron su padre y su hermano mayor que nunca regresaron.

La soledad es su compañera por bosques nevados, campos desiertos y arroyos helados. En su marcha conoce a una mujer que vive sola y teme ser atacada por los lobos, un leñador que sospecha que ese animal se lleva sus animales de la granja…, por sus vecinos y por estas personas que viven asustadas por el lobo, piensa que debe abatirlo.

Se siente poderoso, se imagina volver victorioso a casa y acabar con el lobo que a todos tiene aterrorizado. Iba envuelto en estos pensamientos cuando sintió la presencia del animal, tensó el arco y lanzó su flecha con buena puntería. Solo tenía que seguir el rastro de sangre para acabar su faena.

La mente la tenía nublada con los recuerdos de todos los fallecidos por culpa de los lobos, su odio iba en aumento cuando llegó a la guarida. Tensó otra flecha y… descubrió una camada de crías asustadas junto a una madre herida.

Esa visión le hizo cambiar sus ideas. La violencia solo genera violencia. El odio, odio. Tomó una determinación que le servirá para siempre a lo largo de su vida. Hay que cambiar la mentalidad y vivir en armonía con todos. Somos el reflejo de nuestros odios.

Regresa con una idea fuerte en su mente. Su corazón está en paz. Ahora, él y toda la tribu debe comenzar una nueva vida llena de dignidad y coraje.

Si bonito es el texto de Sébastien Perez, mucho más lo es acompañado de las estupendas ilustraciones de Justine Brax, que nos refleja unos paisajes nevados maravillosos, una loba blanca de suma belleza y un niño de aspecto grandioso.

Los tonos blancos y azulones cubren casi todas las ilustraciones. Las hay del tamaño de una página y de dos. Las escenas del bosque son majestuosas, no solo por el tamaño del espacio, su perspectiva, los detalles de los árboles, la profundidad…, sino por la tranquilidad que emana de dibujos tan bellos.

Estas láminas descriptivas te atrapan. No me canso de ver las casitas de puertas rojas cubiertas de nieve, muy propias de los cuentos, los copos plateados descender levemente, los troncos de los árboles, los ríos helados, los tonos rojizos que alertan del peligro, de la metáfora visual que muestra un campo lleno de flores rojas cuando la loba es herida, la pelambrera de los lobos blancos y, sobre todo, el primer plano en el que se unen la mitad de la cara del niño y la de la loba.

Mitad hombre, mitad lobo. Mitad bondad, mitad maldad, mitad astucia, mitad inteligencia. Tantas dualidades están presentes en el texto y en las imágenes, como ha sido a lo largo de los tiempos en esa relación hombre-lobo que tan pronto tiene que ver con la fundación de una ciudad, la fecundidad, la compañía del ser humano o su destrucción.

Es un álbum espectacular. Gusta tanto por lo que ves como por lo que lees. Me ha gustado mucho y, sospecho, que eso le pasará a quien ose abrir la portada de este gran libro que es un grito de paz y un rechazo a la guerra.

 

 

 

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