Entrevista a Frédérique Deghelt, autora de la novela ‘La vida de otra’

Frédérique Deghelt«Opté por narrar la historia de Marie en primera persona, de ser la Marie que se despierta a un mundo que no recuerda, del que nada sabe… Opté por escribir con el miedo y la incertidumbre de no saber nada».

Por Carmen F. Etreros.

 

Esta semana hemos tenido la suerte de charlar con una de las autores contemporáneas más conocidas de Francia Frédérique Deghelt. La editorial Principal de los libros acaba de publicar la novela  La vida de otra, con la que ganó el premio a mejor novela que concede la librería Licorne de Bruselas. Una novela que fue adaptada al cine en una película protagonizada por Juliette Binoche y Mathieu Kassovitz

Frédérique Deghelt es una periodista, escritora y realizadora de televisión francesa. En 1995 publicó su primera novela, Mistinguett, la valse renversante. Desde entonces, Deghelt ha seguido publicando novelas, de entre las que destacan La lectora de Jade, ganadora del Prix Solidarité y publicada por Principal de los Libros en 2013. Esta novela tuvo una gran acogida entre libreros y lectores. También es autora de La monja y el bandido (Ático de los Libros, 2014).

Frédérique Deghelt presenta en La vida de otra una conmovedora historia de una amnesia que es mucho más que eso, ya que en el fondo, analiza la fuerza del amor con el paso del tiempo y el papel de las mujeres en las relaciones de pareja en una novela tragicómica. Una historia de emociones sobre el amor y el paso del tiempo, sobre los sueños y la realidad.

P. Marie tiene veinticinco años y acaba de pasar la mejor noche de tu vida. Al día siguiente, abre los ojos y han transcurrido doce años. ¿De dónde surge la idea de tu novela La vida de otra? ¿En qué te inspiraste?

R. Me inspiró el delirio de una mañana: miré al hombre que tenía a mi lado, en la cama, con el que estaba casada. Pensé que tenía un aspecto distinto, diferente, en la penumbra, y cuando los niños entraron en nuestra habitación, me dije: «¡Parecen simpáticos ! ¿Así que este hombre al que conocí ayer tiene…?». Y a partir de ahí, me divertí tirando del hilo de ese punto de partida. Volvía de la escuela donde había llevado a los niños, y en el apartamento me decía que estaba en mi casa, pero que no la recordaba. Entonces, ¿qué haría para descubrir quién soy? ¿Por dónde empieza una a averiguar su propia identidad? Así fue cómo llegué a experimentar precisamente lo que le pasa a Marie: era la única manera de escribir su historia. Pero naturalmente, yo no había perdido la memoria. Es algo muy divertido de imaginar, pero muy angustioso de vivir en la realidad.

P. La vida de otra fue tu punto de partida como escritora, ¿qué ha significado esta novela para ti?

R. Envié las primeras treinta páginas de la novela, que llevaba cuatro años metida en el cajón de mi escritorio, a mi editor francés, el fundador de la prestigiosa editorial Actes Sud, sin pensar ni por un momento en que la leería. Se lo mandé porque nos habíamos escrito por mail, hablando de literatura. Él había sido muy generoso y amable, ofreciéndome sus puntos de vista sobre varios autores… Al momento, decidió publicarme. Yo llevaba mucho tiempo escribiendo, cada día, pero no pensaba dedicarme a ello profesionalmente: ¡ya tenía un empleo, era periodista! Pero para mí escribir era esencial, no podía dejar de hacerlo. Por eso, seguía escribiendo sin preguntarme si alguien publicaría mis novelas algún día, o si podría ser una escritora a tiempo completo. Así pues, esta novela significó mi debut como escritora profesional, y también el principio de una vida diferente, porque dejé mi trabajo como periodista en televisión para dedicarme a escribir novelas.

P. ¿De dónde nace el personaje de Marie? ¿Te inspiraste en alguien de la vida real que hubiese tenido una enfermedad parecida?

R. La amnesia de Marie no es una enfermedad, sino fruto de un trauma afectivo. Cuando escribí La vida de otra era periodista, y la lógica dicta que me hubiera entrevistado con especialistas, neurólogos o médicos, pero no quise hacerlo. Opté por narrar la historia de Marie en primera persona, de ser la Marie que se despierta a un mundo que no recuerda, del que nada sabe… Opté por escribir con el miedo y la incertidumbre de no saber nada. Así que en cierto modo, me limité a seguir los pasos de Marie, ella me marcó el camino. Igual que harán los lectores, seguir la historia de su mano.

Sólo después de escribir la novela, años después, supe al preparar un programa sobre la ciencia de la memoria, que ese tipo de fenómenos, de amnesia transitoria, pueden producirse cuando se vive un shock emocional grande. Es decir, se puede padecer de amnesia de golpe, sin tener un accidente físico especial. Y esa amnesia puede ser permanente o pasajera. Es muy sugerente.

«Si olvido lo que he vivido junto a otra persona, ¿seré más feliz? ¿Es posible decir que al no haber pasado, no hay pasivo, no hay deudas contraídas entre ambos?».

P. En tu novela tratas la enfermedad de Marie con humor y realismo, ¿cómo es la mejor manera de acercarse a la amnesia?

R. En una situación que juega con la amnesia, hay por fuerza momentos muy cómicos y otros también angustiosos. A veces, la amnesia es más problemática para las personas que rodean a la afectada. No sé cuál es la mejor manera de abordar la amnesia: al fin y al cabo, todos tenemos un poco de amnesia en nuestras propias vidas, cosas que preferimos olvidar o que se borran de nuestra memoria… En una pareja, por ejemplo, no compartimos los mismos recuerdos de una misma vivencia, cada uno los transforma a su manera. ¿Cuántos recuerdos conservamos del tiempo que pasa? La realidad de la memoria no es sencilla, incluso cuando no se produce una pérdida de recuerdos. Para mí, el libro es una metáfora de lo que sucede en la vida de una pareja, y también explora la cuestión de la generosidad, el amor y la capacidad de perdonar. Si olvido lo que he vivido junto a otra persona, ¿seré más feliz? ¿Es posible decir que al no haber pasado, no hay pasivo, no hay deudas contraídas entre ambos?

P. He leído que La vida de otra fue adaptada en una película protagonizada por Juliette Binoche y Mathieu Kassovitz. ¿Qué significo para ti esta experiencia?

R. Fue apasionante. Me encanta el cine, y creo que es una vida distinta para la novela. A menudo a los lectores no les gustan las adaptaciones cinematográficas, porque ellos crean sus propias imágenes de la novela. Creo que no hay que ir al cine a ver la novela que a una le ha gustado, sino que se trata de estar abierto a ver una película sobre una historia que conoces. A mí siempre me produce una gran curiosidad saber qué hará un guionista o un director con una de mis novelas. Fue muy interesante ver el trabajo de Sylvie Testud, la directora, que rodó su primera película con la historia de Marie. Y tuve mucha suerte con los actores que interpretaron la historia, son muy buenos.

lavidadeotraP. ¿Cuáles son tus planes de futuro como escritora? ¿Piensas seguir escribiendo?

R. En estos momentos tengo muchas novelas entre manos. Estoy escribiendo sobre un director de orquesta de origen español, y la historia partirá de su encuentro con dos argentinos, Astor Piazzola y Lalo Schiffrin, en el París de 1955. También estoy colaborando en el guión de la adaptación de La monja y el bandido, que ya se publicó en castellano. Me encantaría que la directora fuera Iciar Bollaín.

 

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