Cara de velocidad de Marga Tojo. Ilustraciones de María Hergueta. Kalandraka, 2018. 48 pp., 15 x 23,5 cm., 14,00 €.
Por Anabel Sáiz Ripoll.
Cara de velocidad ha obtenido el Premio de Poesía para niñas y niños Ciudad de Orihuela 2017. El poemario está formado por un ramillete de poemas, la mayoría de arte menor, que nos cuentan fragmentos de una historia singular, la de H.
H. es una niña pequeña que vive en una gran ciudad, seguramente Madrid y que trata, con su ingenio infantil, de abrirse paso en un ambiente urbano, poco adecuado para el crecimiento y desarrollo de la magia o la fantasía, pero H. es una niña perspicaz, que aprovecha cualquier ocasión para demostrarse a sí misma que sigue siendo una niña. Así, de la comida hace un juego, de la enfermedad surge un monstruo con el cual se acaba aliando, del desaguisado con su libreta proyecta un naufragio, de su ropa diaria extrae el disfraz de superheroína.
Entendemos que, para su autora, Marga Tojo, la poesía no es una cuestión baladí, que consiste acaso en unir sílabas y en crear perfección formal; no, para nada, la poesía es imperfecta porque retrata la vida, se acurruca, se levanta, incorpora aspectos, en principio poco poéticos, como pueden ser la M-30 o un puré de guisantes. La poesía como ancla que nos une a los orígenes, como tabla de salvación en un mundo hostil, en el que se pretende que los niños crezcan rápido, estén todo el día ocupados y no den mucho la tabarra. Contra eso se revela H. y la autora de este insólito poemario, en el que aparecen también referencias musicales actuales como Patti Smith o The Rolling Stones, entre otros. Es una poesía que se pone «katiuscas» y que no teme mancharse porque, en ese proceso, está la esencia de la infancia.
Del caos urbano, Marga Tojo hace poesía y permite que, de alguna manera, H. ordene ese mundo extraño, duro, con aristas, lleno de cemento y velocidad porque.
Las ilustraciones, de María Hergueta, muy cercanas al cómic, permiten acompañar, con sus colores básicos a esa niña que es «una exploradora del asfalto».
Hermoso poemario, que supera los tópicos y los estereotipos de género y que entra, con respeto y ternura, en el universo infantil, aunque con connotaciones musicales, cinematográficas y literarias de la propia autora. Tal pez entre Marga Tojo y H. solo haya la diferencia de la edad. Y es que, para aprender a vivir, «hay que abrir bien los ojos».
La Formación Profesional sanitaria se ha convertido en una de las opciones educativas más atractivas…
Médicos Sin Fronteras (MSF) presenta Esperanza a la fuerza, un proyecto expositivo e inmersivo con sede…
Todo al Negro 2030 volverá a formar parte de la programación oficial de la Semana…
Del enemies to lovers al slow burn, pasando por el love triangle, bad boy hero o uno de esos finales que se esperan con el corazón en…
El auge de las plagas: un verano marcado por la prevención Con la subida de…
"Un enemies to lovers de instituto: dos adolescentes que no quieren rollos, ni líos, ni…