Llega a nuestras librerías la novela ‘El hijo del padre’ de Víctor del Árbol

El hijo del padre
El hijo del padre

—A la familia se la perdona, Diego. Por muy cabrón que fuera, era nuestro padre.

—No para mí, ni para Liria.

Octavio crispó la mandíbula.

—Eso es agua pasada. Lo que ocurrió fue jodido para todos, pero han pasado casi veinte años. Hay que olvidar, hermano.

De eso trata El hijo del padre, el regreso de Víctor del Árbol a las librerías, un maestro del thriller literario, traducido a más de doce idiomas y superventas en Francia con obras como La tristeza del samurái, que ha consolidado la fuerza de un género en el que se mueve como un pez en el agua: el noir psicológico. La memoria, la exploración del dolor, la vinculación entre la gran Historia y la historia familiar.

En esta ocasión, el Premio Nadal de Novela 2016 con La víspera de casi todo o bestsellers como Un millón de gotas le da una vuelta de tuerca más a su ambicioso programa narrativo para construir una novela demoledora sobre las mentiras en las que nos escudamos cuando no estamos dispuestos a asumir en toda su integridad un pasado ignominioso.

Las novelas de Víctor del Árbol cuentan con más de 100.000 lectores y una larga lista de traducciones internacionales de toda su obra. Además, cuentan con un éxito extraordinario en Francia, donde en 2018 fue nombrado Caballero de las Artes y las Letras. Su novela Un millón de gotas (ganadora en 2015 del Grand Prix de Littérature Policière) ha sido uno de los libros más destacados del 2021 en Estados Unidos según Publishers Weekly.

Víctor del Árbol
Víctor del Árbol

El hijo del padre

Diego Martin es el hijo del padre, el ejemplo orgulloso del ascensor social. Hijo de inmigrantes extremeños y andaluces llegados a la Barcelona de los años cincuenta, ha dejado atrás su pasado en la periferia invisible de Torrebaró. Tiene prestigio, dinero, un matrimonio idílico y una vida que admiran propios y extraños.

Pero de puertas adentro ¿Quién es Diego Martín? Ni siquiera él lo sabe. Un hombre lleno de secretos, de traumas y de contradicciones. Alguien que ha renunciado a sus raíces para alcanzar el éxito, convirtiéndose en un extranjero en su propia vida. Renunciando a su pasado, que conserva en el oscuro desván de la desmemoria con una sospechosa discreción, Diego se niega a admitir la maldición que afecta a los hombres de la familia Martín, una maldición de la que le habló su abuelo cuando era niño. Pero al mismo tiempo es incapaz de liberarse de ese pasado, del enfrentamiento ancestral entre la familia Patriota y la suya, de las miserias y de las heridas que arrastra su memoria familiar. Poco a poco, Diego se está convirtiendo en aquello que más odia: en su padre. Hasta que una mañana de julio de 2010 recibe la llamada de su hermano Octavio desde Badajoz. Su padre, a quien no ve desde hace casi veinte años, ha muerto.

Y allí, en Extremadura, se reencontrará con una familia rota por viejas heridas aún por cicatrizar, conocerá a Teresa, la última pareja de su padre, indagará en el pasado y deberá aceptar la herencia paterna, emocional y física. Ese hombre tan odiado del que no quiere saber nada le ha dejado en herencia la Casa Grande: una ruinosa finca de una antigua familia de indianos, los Patriota, en la que la familia de Diego sirvió desde los tiempos de su abuelo Simón. Una propiedad que su padre, humillado y expulsado de allí por los Patriota cuando era un muchacho, compró muchos años después, en 1987, a la arruinada familia de terratenientes como una forma imposible de venganza; porque en esa casa ya solo habitaban los fantasmas.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: