‘Supercerdo’ de Jaume Copons y Liliana Fortuny

Supercerdo de Jaume Copons. Ilustraciones de Liliana Fortuny. Editorial Combel, Colección Bitmax & co, 2020. 215 x 155 mm., 72 pp., 12,90 €, (+ 6 años).

 

Este segundo volumen de la serie dedicada al robot Bitmax y sus amigos nos enseña que todos tenemos un superpoder, que no ha de ser el de nuestro héroe favorito, puesto que cada uno somos como somos y no tenemos nada que ver con los personajes de nuestros cuentos preferidos.

Así, sabremos que Supercerdo tiene un poder muy especial que agrada a todos sus vecinos del bosque, tardó en descubrirlo pero cuando lo hizo, se sintió feliz, por fin tenía un poder extraordinario que, además, servía para que sus amigos se sintiesen contentos.

Supercerdo soñó desde pequeño en ser como Superman, Spiderman, Batman… y cada vez que los emuló, sufrió un percance, pero no se dio por vencido a pesar de todo; así que el día que llegó al bosque azul, se olvidó de su trabajo en un banco, de su ropa de ejecutivo y se transformó en supercerdo.

Lo malo fue que, como no tenía poder alguno, se convirtió en un peligro para los demás. Tan pronto se lanzaba desde lo alto de una peña como espachurraba a sus amigos, se lanzaba al río sin saber nadar y debía sacarlo la rana, en fin, cuando no magullaba a los demás se lesionaba él mismo.

Pero, como en toda sociedad, siempre hay algún malvado, en este caso, el extraterrestre Evo, que viendo el comportamiento de Supercerdo no dudó en prestarle un traje con superpoderes, así que terminó por creerse que tenía poderes especiales porque elevaba piedras grandísimas, volaba… hasta que llegó a un límite que no pudo superar y se vino abajo.

Menos mal que Bitmax no cesó en ningún momento de intentar convencerlo de que no tenía una fuerza descomunal ni era capaz de volar, y tras mucho pensar, no supo qué valor especial tenía su amigo el cerdo, pero bastó con que este le diese un abrazo para que Bitmax descubriese cuál es su superpoder, y tras él, todos los habitantes del bosque azul.

Otra novela gráfica infantil que los pequeños lectores devorarán, porque se le fácilmente y te diviertes mientras lo haces, ya sea por la amabilidad del robot dispuesto a ayudar a todo el mundo, por el monstruo Dimitri que no duda en curar a todos los accidentados, la bondad del oso Wagner o la astucia de la rata Mus.

Los dibujos de Liliana Fortuny son muy expresivos y sabe sacarle partido al texto, presentándonos unos amigos muy simpáticos en un bosque maravilloso, que únicamente se ve sucio cuando acuden los humanos.

Jaume Copons pone la historia en boca de su personaje principal, Bitmax, que nos cuenta todo cuanto acontece en ese espacio natural en el que sus habitantes viven felices y contentos a pesar de los pequeños problemas de convivencia y la presencia del malvado de la historia, Evo, y sus devaneos para conseguir resolver los conflictos que alteran la buena convivencia entre ellos.

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