‘Rogelio el enano gruñón’ de Raquel Díez y Olivier Daumas

Rogelio el enano gruñón
Rogelio el enano gruñón

Rogelio el enano gruñón de Raquel Díez. Ilustraciones de Olivier Daumas. Editorial Anaya, 2020. 240 x 305 mm., 32 pp., 12 €, (+ 3 años).

Por José R. Cortés Criado.

«Así Rogelio aprendió / la cosa más importante: / tener amigos y amigas / es algo fascinante.» Raquel Díez: Rogelio, el enano gruñón.

El enano Rogelio es muy gruñón y tiene algo especial, cuando gruñe los mofletes se le ponen muy rojos. Si está contento y se le olvida enfadarse y sus mofletes se vuelven de color azul. Si suena el despertador, se pone de malhumor y los mofletes se ponen rojos. Otras veces los mofletes le pitan…

Era gruñón y abusón, no le gustaba la fruta, quería golosinas, daba vueltas y llegó a un lugar con una puerta grande y de colores donde había columpios, se tumbó, comió dulces y hasta se durmió.

Al despertar se vio rodeado de niños y niñas que querían jugar con él, pero Rogelio siguió gruñendo. Como se puso a llover se refugiaron en el cuarto de los juguetes, donde el enano encontró un dinosaurio y todo fue bien hasta que su tripa empezó a alterarse y el mal olor invadió el local.

Después de múltiples peripecias y hasta lavarse en condiciones, le cambió el carácter gracias a sus nuevos amigos y al regalo que recibió de ellos, comprendió que la vida no es para estar gruñendo constantemente, sino para disfrutarla y vivirla con amigos.

Por fin al enano dejaron de ponérseles colorados los mofletes, ahora siempre estaban de color azul. Buena señal para su estado de ánimo.

Simpática historia donde el personaje negativo se presenta en forma de enano gruñón. Los buenos de la historia son niños y niñas normales y corrientes que hacen amigos sin mirar su aspecto, tamaño o color de piel, para ellos la amistad está por encima de esas pequeñas diferencias.

El texto está formado por palabras rimadas que harán la delicia de los pequeños lectores, dada su musicalidad. El vocabulario empleado es sencillo y la tipología de letra es variada. Hay palabras escritas en gran tamaño, otros versos flotan en el aire, se mueven como una ola o asciende y descienden como un tobogán. También juegan los autores con el color de las letras.

Los dibujos son muy simpáticos, reflejan muy bien el estado de ánimo del protagonista, las situaciones emocionales por las que pasa y los lugares donde transcurre el cuento. Seguro que gusta a los pequeños lectores y les muestra un cam

 

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