Federico Supervielle Bergés, autor de ‘El submarino del narco’

El submarino del narco
El submarino del narco

«El Premio Literario Amazon es mucho más flexible que los concursos habituales»

Ya es un veterano del Premio Literario Amazon Storyteller, pero se encuentra tan a gusto dentro de la autopublicación que este verano 2021 no ha querido dejar pasar la ocasión de volver a participar. Para ello, Federico Supervielle, continúa las aventuras de la saga marítima del Albatros, el único buque de guerra privado del mundo, con la publicación de El submarino del narco, un thriller militar que promete aventuras, misiones en alta mar contra piratas y narcos y también acercar más al público la labor de la Armada, contada desde dentro.

P. Como oficial de la Marina, has participado en misiones antipiratería, debe de ser algo impactante, ¿qué es lo que más te ha marcado de estas experiencias?

R. He estado dos veces en Atalanta, la misión contrapiratería de la Unión Europea en aguas de Somalia, y en un despliegue cooperativo en África Occidental, ayudando a las marinas locales a adiestrarse para combatir estos peligros. Creo que una de las cosas de las que no eres consciente hasta que estás allí es de la enormidad del océano y lo vulnerables que son los barcos mercantes. Estamos acostumbrados a que un coche patrulla o una ambulancia no tarden más que unos minutos en llegar desde que llamamos al 112, mientras que la zona de operaciones de Atalanta es tan grande que un barco puede tardar una semana en recorrerla de punta a punta. Por eso es fundamental combatir la piratería en su origen: tratar de paliar las razones que hacen que los locales se lancen a secuestrar barcos y, a la vez, ayudar a la comunidad marítima a protegerse.

Federico Supervielle Bergés
Federico Supervielle Bergés

P. ¿Cómo se documenta uno de forma tan exhaustiva sobre maquinaria militar, armamento de guerra? ¿Hay que ser marino para poder escribir con ese nivel de detalle?

R. Para documentarse, como en cualquier campo, hay que leer mucho; muchísimo. Para escribir un libro sobre el tema puede no ser necesario ser marino, pero creo que mis novelas van un pasito más allá y se me antoja complicado poder reproducirlas sin conocer el mundillo desde dentro. Ya no solo me refiero a aspectos técnicos sobre los barcos o el armamento, sino a las pequeñas cosas del día a día, la relación entre la gente, la idiosincrasia de un barco de guerra o esos pequeños detalles que dan veracidad a nuestra forma particular de hacer las cosas. Creo que, si mis libros tienen algo especial, es ser una ventana a cómo es un barco de guerra por dentro.

P. Publicas ahora El submarino del narco, que es la nueva entrega de la saga del Albatros, con la que ya has participado anteriormente en el Premio Amazon. ¿Cómo ha sido tu experiencia con el Premio?

R. Muy buena. Me parece una iniciativa magnífica porque es mucho más flexible que los concursos habituales. Prácticamente lo único que tienes que hacer es publicar dentro de las fechas en las que está abierto el concurso y ya estás participando. Los concursos tradicionales te obligan a que la obra sea inédita, con lo que no la puedes publicar hasta que el concurso haya acabado y, además, se suelen reservar el derecho a quedarse con tu obra, así que puedes no ganar el concurso y, aun así, perder tu novela. Por eso me encanta el Premio Literario de Amazon: publicas con normalidad, con todas las ventajas de autopublicar y, además, te dejan participar en el concurso. ¡Es genial!

P. ¿Te gustaría contar con el respaldo de una editorial o estás a gusto con la autopublicación?

R. Por ahora estoy muy a gusto autopublicando, pero eso no significa que me cierre a publicar con una editorial. El día en el que una editorial me haga una oferta que compense las ventajas de autopublicar, la estudiaré con cariño, por supuesto. Para mí, autopublicar tiene la enorme ventaja de mantener el control absoluto de tu libro; tanto los derechos como la posibilidad de hacer modificaciones cuando quieras o ver a diario lo que vendes. Y, por qué no decirlo: a priori, es mucho más beneficioso desde un punto de vista económico.

P. ¿Crees que en España se lee mucho o poco sobre la temática de tus libros?

R. Tengo la sensación de que en España se lee poco, en general; al menos, en comparación con el mundo anglosajón, que es el que conozco. Sobre la temática de mis libros, también es posible que se lea menos que en otros sitios, algo que está directamente relacionado con lo poco conocidas que son nuestras Fuerzas Armadas. Pero espero estar poniendo mi granito de arena: cada vez que publico un libro, crece exponencialmente el número de lectores, así que espero estar ayudando a mejorar esas estadísticas.

P. Muchos escritores han teorizado sobre la guerra del futuro: robots, ciberataques, alienígenas… Ahora que tenemos aquí a un oficial de la Armada, es obligado preguntarte tu opinión: ¿cómo será la guerra del futuro?

¡Qué difícil! He tenido la suerte de estudiar un Máster en Conflictos Internacionales y, lógicamente, es una de las cosas que más se estudia, pero nadie tiene una bola de cristal. Al menos, una que funcione. Desde la aparición del armamento nuclear no ha habido enfrentamientos directos entre grandes potencias y también es cierto que la globalización y la interdependencia económica previenen la aparición de grandes conflictos. Pero quién sabe. Lo que sí es cierto es que la tecnología bélica ha avanzado tanto desde la última gran guerra, que es muy difícil decir cómo podría ser la siguiente. Hay muchísima tecnología, como los aviones furtivos, los submarinos nucleares, los misiles de crucero o los enjambres de drones que no sabemos cómo de efectivos serán en la realidad. Yo prestaría especial atención a los aspectos cibernéticos y a la guerra electrónica.

P. Esto quizá no lo puedas contestar, pero ¿has escrito alguna vez algo con tal realismo que te han dicho que eso no lo puedes publicar así porque sería casi revelación de secretos?

R. No. Soy bastante cuidadoso y antes de hablar sobre materias sensibles, las busco en fuentes abiertas para confirmar que están al alcance de todos. Con los libros no me pasa mucho, porque el Albatros, aunque es un barco de guerra, se dedica a misiones de seguridad marítima; es decir, no lucha contra otros barcos de guerra, sino que se enfrenta a enemigos no estatales: piratas, terroristas, narcos. En el blog sí que he tratado temas más delicados, como la guerra electrónica, la defensa antimisil o la guerra antisubmarina. Para escribir esos artículos, he dedicado mucho tiempo a encontrar bibliografía de acceso libre y así solo escribir sobre lo que todo el mundo puede saber.

P. Más allá del mar y de la escritura, ¿qué otras cosas dirías que te apasionan?

R. Pues la verdad es que esos son mi vocación y mi gran afición, pero si tuviera que añadir una tercera pata al banco, sería el deporte. Me encantan prácticamente todos los que pruebo, muchos de ellos también relacionados con el mar, como la vela, el surf o el buceo. Viajar, que tiene mucha relación con mi trabajo, también es una de mis grandes pasiones.

 

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