‘Rolando del Cementerio: Dos fantasmas que salvar’ de Fabio Genovesi

Rolando del Cementerio: Dos fantasmas que salvar de Fabio Genovesi
‘Rolando del Cementerio: Dos fantasmas que salvar’

Rolando del Cementerio: Dos fantasmas que salvar de Fabio Genovesi. Ilustraciones de Giancula Maroutti. Traducción de Marinella Terzi. Editorial Edebé, 2021. 140 x 205 mm., 248 pp.,14 €, (+ 10 años).

Por José R. Cortés Criado.

 

“Ahora el enorme peligro para él, para Tigre y Chip y Estrella es ceder al frío, al hambre y al deseo de comodidad m rendirse y renunciar para siempre a su empresa: porque el peligro mayor de todos es renunciar a sus sueños”. Fabio Genovesi: Rolando del Cementerio: Dos fantasmas que salvar.

Fabio Genovesi nos trae una historia llena de ternura, soledad, cementerio, fantasmas y sueños por cumplir que no deja indiferente al lector, sino que le hace comprender las necesidades afectivas de los demás y le muestra el camino a seguir para alcanzar sus objetivos.

Rolando no es un niño como los demás, él vive en un cementerio, con su tío, el guarda. No tiene más familia que este, aunque se preocupe poco por el; bastante tiene con superar sus carencias.

Nuestro protagonista no tiene amigos, nadie quiere jugar con un residente en el camposanto. Solo tiene un amigo, un mirlo, Chip, con el que se comunica y charla sobre sus problemas. Su mayor entretenimiento es lanzar su balón contra las tumbas y saludar a sus moradores, hasta que cierto día ve dos fantasmas, un niño y una niña, que quieren ser sus amigos.

Esta extraña relación lo obliga a salir del cementerio y atravesar un bosque donde la negrura ocupa todo el espacio y existen millones de problemas para conseguir la Cosa Roja para sus nuevos amigos en la Oscuridad Negra del Gran Agujero del Monte Muñeco.

Con más miedo que vergüenza sale un día en compañía de Chip sin sospechar los grandes peligros a los que debe enfrentaste. Ni él mismo sospecha lo que será capaz de hacer. No hay nada como una buena ayuda para superar miedos ancestrales.

Después de este viaje iniciático, Rolando comprueba que para aprender algo nuevo sólo hay que ponerse manos a la obra, aunque sea una tarea ardua, y deba abandonar su zona de confort; y que, si sale de tu entorno, puede hacer nuevos amigos. Regresa al cementerio con dos amigas nuevas, una niña llamada Tigre y un jabalí hembra, llamada Estrella.

Excelente historia llena de humor, deducciones, fenómenos paranormales, amigos extraños, lugares siniestros y bosques oscuros llenos de animales peligrosos que temen la presencia del ser humano, en los que reina la gran oscuridad.

Esta historia tiene la magia y el encanto de los cuentos tradicionales donde, frente a los peligros existentes, siempre hay algún ser que ayuda al héroe, que es capaz de comunicarse con todos los seres vivos, porque es puro de corazón. Son curiosas las personas que le echan una mano, además de sus dos nuevas amigas, un cazador bizco, un mercader vagabundo, un anciano matrimonio que cultiva champiñones, una cierva…

El final no es el esperado y da un nuevo giro a la vida de Rolando, que ya no será el mismo, como nos cuenta el narrador del relato, que se da a conocer en las últimas líneas.

El texto está acompañado de unas buenas ilustraciones en blanco y negro de Giancula Maroutti realizadas con carboncillo en las que destacan los trazos firmes y donde priman el color negro y los tonos de grises. Los dibujos son un buen complemento para este excelente cuento.

 

 

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