‘Bis’ de David Fernández Sifres y Jorge Gómez Soto

BIS
BIS

Bis de David Fernández Sifres y Jorge Gómez Soto. Editorial SM, 2017. 120 pp., 10,95 € (+12 años).

Por José R. Cortés Criado.

“Reglas (para la fiesta)
1ª Debes acceder solo.
2ª Si abandonas la fiesta, no puedes volver a entrar.
3ª Disfruta.”

Trepidante novela, escrita a cuatro manos y a dos cabezas, que te arrastra sin remisión por ese sumidero en que se ha convertido la propuesta de la mejor fiesta, con las chicas más increíbles, en un lugar mágico.

Conforme lees te sientes atrapado en esa vorágine de pequeños sucesos que te van envolviendo, al igual que a los dos jóvenes que deseaban pasar una noche inolvidable con una joven rusa y otra noruega. Nunca se vieron en otra situación semejante y no se lo terminan de creer.

Y menos se terminan de creer lo que pasa cuando deambulan entre una multitud que se lo pasa en grande en un ambiente festivo que se desarrolla en varios escenarios, a cuál más maravilloso, con una música estupenda y unos ambientes espectaculares, hasta una chica vestida de ángel rojo se columpia sobre las cabezas de los participantes en la sala principal.

Además hay un premio al final de la fiesta, una moto única, que a todos deslumbra, lo malo es que está al final de un pasillo que da al exterior y para alcanzarla hay que superar un hueco en el suelo de seis metros de longitud, ese foso está ocupado por lanzas verticales, si caes, mueres atravesado por ellas, no hay escapatoria.

Lo que le llama la atención a Martín, entre otras muchas cosas, es no localizar a su amigo Víctor en la fiesta por más que intenten encontrarse. Sospecha que algo no va bien cuando Víctor le dice que está sentado en una banqueta que Martin ve, toca, se sienta en ella sin hallar el menor rastro de su amigo.

El agobio por no juntarse los amigos, por algunas situaciones algo extrañas que se suceden, por la bebida consumida, porque el tiempo corre en ese cronómetro que no saben para qué sirve, por… crean una atmósfera asfixiante que no nos deja, ni a los protagonistas ni a los lectores, reposar, como si vivieses en un videojuego.

Cuando llegas al desenlace comprendes toda la trama, encajan todas las piezas y te quedas sorprendido por lo vivido. Es un final que nos hace pensar en la sociedad en que vivimos, en las redes sociales y en las futuras fiestas que seguirán celebrándose.

Las dos voces narradoras están muy marcadas, la de Víctor, en primera persona, nos muestra su carácter, su extroversión, su incredulidad y sus ganas de disfrutar. Intenta mostrarse seguro, experto en relaciones, decidido… y toma la decisión más arriesgada; por contra, Martín es más reposado, observador, inseguro e intenta comprender lo que pasa. Sabe que la situación es algo rara y toma la decisión menos atrevida, aunque no está en exenta de riesgo.

Insisto, una muy buena novela que se lee de un tirón y tienes ganas de llegar al final para aclárate las ideas y, cuando eso sucede, te arrepientes de que no tenga una segunda parte.

 

 

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