Relato: ‘Locos’ de Claudia García Plaza

Locos
Ezra Bailey

Locos de Claudia García Plaza. Ganadora de la XVIII edición www.excelencialiteraria.com

 

<<Están todos locos>>.

Me reclino en la silla del bar con un cigarrillo entre los dedos, mientras con el ceño fruncido intento descifrar a los paseantes del otro lado del escaparate. Los observo de abajo a arriba con toda la discreción de la que soy capaz: los pies acelerados, los torsos embutidos en camisas blancas y las pupilas desconectadas de la realidad. Me percato de su mirada enajenada, de sus ojos fuera de las órbitas. Tienen una expresión frenética, oscura y de monotonía. Los transeúntes corren por las aceras como dementes, con rumbo concreto –supongo–, pero sin una sana razón. Me dan lástima y me inclino, más si cabe, en mi asiento, para dar una lenta calada que me inunda los sentidos.

<<Yo sí sé ser>>.

No tengo un motivo concreto para hacer lo que hago. Me gusta sentarme a verlos y tratar de entender el sinsentido en el que viven presos. Entrecierro los ojos, golpeteo la mesa con los dedos, creando una melodía, y pienso y pienso, aunque nunca encuentro una respuesta. Me da la sensación de que ellos tampoco se entenderían si se vieran desde aquí, absortos en su rutina.

Me incorporo para ver al mismo hombre trajeado que pasa frente a mí todos los días. Cruza la avenida con la prisa habitual. Anda a paso rápido, con un gesto angustioso en el rostro, consultando su reloj a cada poco. Aprieta con fuerza el maletín que lleva asido de una mano. Nada en sus movimientos ni en su aspecto ha cambiado respecto al día de ayer. Después de él, ante mi mirada (juzgadora, debo añadir) pasa una mujer con sus dos hijos. Los críos lloran, le tiran de la blusa reclamando su atención… pero ella no se inmuta, perdida como está en responder al teléfono.

Claudia García Plaza
Claudia García Plaza

Me sorprendo cada vez que presencio este desfile de insensatos.  ¿Cómo es posible que tengan tanto afán por trabajar y no por vivir? Antes de tirarla, me acerco la colilla a los labios, y aspiro.

<<Están todos locos>>.

 

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